publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 24 de febrero de 2006
En enero, el Öko-Institut alemán (Instituto de Ecología Aplicada) emitió una versión actualizada de su artículo de noviembre de 1997, "Comparación de las Emisiones de Gases de Efecto Invernadero y Costo de Reducción de Energía Nuclear y Opciones Alternativas de Energía a partir de una Perspectiva del Ciclo de vida útil", presentado por primera vez en la Conferencia CNIC sobre Energía Nuclear y Emisiones de Gases de Efecto Invernadero celebrada en Tokio.
(642.5751) WISE Ámsterdam - En enero, el Öko-Institut alemán (Instituto de Ecología Aplicada) emitió una versión actualizada de su artículo de noviembre de 1997, "Comparación de las Emisiones de Gases de Efecto Invernadero y Costo de Reducción de Energía Nuclear y Opciones Alternativas de Energía a partir de una Perspectiva del Ciclo de vida útil", presentado por primera vez en la Conferencia CNIC sobre Energía Nuclear y Emisiones de Gases de Efecto Invernadero celebrada en Tokio.
En lo que respecta a las aserciones de la preservación del ozono por parte de la energía nuclear, los científicos del Instituto analizaron no sólo qué ocurre en el punto final, la central nuclear, sino que también consideraron el proceso que interviene en la producción de la electricidad nuclear -explotación y procesamiento de minerales, enriquecimiento de uranio, fabricación de combustible, etc.- y que representa el ciclo superior del combustible. El ciclo inferior del combustible, que abarca las actividades post-central tales como el procesamiento y almacenamiento de desechos nucleares, también se considera además de la energía empleada en la producción de los materiales necesarios -acero, cemento y otros materiales para la construcción de centrales nucleares- tanto en el ciclo superior como en el inferior del combustible. La energía que se usa en los ciclos superior e inferior se produce en parte a partir de energía de combustibles fósiles que produce emisiones de gases de efecto invernadero, también se liberan otros gases como resultado de las reacciones químicas durante el procesamiento de los materiales de construcción, por ejemplo. La inclusión de todos estos elementos significa que el análisis abarca la totalidad del ciclo de vida útil, lo que brinda una imagen más completa.
El documento señala asimismo que la energía nuclear no constituye la única fuente de energía que requiere actividades superior e inferior previo a la generación de electricidad en la central: también es necesario extraer, procesar, convertir y transportar combustibles fósiles y biomasa.
Compariciones
A fin de establecer una comparación precisa de las emisiones de GEI de distintos procesos energéticos, los investigadores del Instituto hicieron el seguimiento de cada paso en el ciclo de vida de las tecnologías energéticas y de todas las actividades que directa o indirectamente emiten GEIs puesto que las emisiones y oros impactos ambientales pueden ocurrir durante cualquiera de los pasos del proceso que componen dicho ciclo. Los tres niveles de impactos considerados son los impactos directos resultantes de la operación de procesos, los impactos indirectos de los aportes auxiliares a estos procesos (incluido el transporte) y los impactos indirectos de los materiales de fabricación utilizados durante la construcción de todos los procesos. Dado que los niveles se hallan interrelacionados, el análisis del ciclo de vida útil también tiene en cuenta las interacciones entre todos los procesos.
El Öko-Institut utiliza el modelo computarizado Modelo de Emisión Global para Sistemas Integrados (GEMIS por su sigla en inglés), que se actualiza y amplia continuamente, para compilar la enorme variedad de datos que se ha reunido.
Resultados Nucleares
El modelo GEMIS compiló datos sobre centrales nucleares y la integridad de sus ciclos de vida útil tal como se describió anteriormente y en base a esos datos calculó unos 31 gramos de CO2 por kilovatio hora (kWh) de electricidad (el) generada en Alemania. Los demás GEIs emitidos a lo largo del ciclo de vida nuclear aportan otros 33 gramos de equivalentes de CO2 por kWhel. Para una central nuclear de tamaño estándar (1250 MW) en Alemania, las emisiones indirectas generan un total de aprox. 250.000 toneladas al año. Otros estudios internacionales han demostrado cifras más elevadas, de hasta 120 g/kWhel.
En comparación con las otras diez fuentes de energía cuyas emisiones durante el ciclo de vida fueron calculadas por el GEMIS, la energía nuclear ocupaba el quinto lugar entre los niveles más altos de emisiones de CO2 por kilovatio-hora de electricidad generada. El más alto correspondió al carbón estándar con aprox. 900 g/kWhel; siguió la cogeneración de carbón (combinación de calor y energía) con aprox. 460 g/kWhel, luego la cogeneración de ciclo combinado de gas y luego la fotovoltaica (solar) con aprox. 120 g/kWhel. La energía solar se ubica en un nivel tan alto en razón de su ciclo superior.
Las emisiones netas de CO2 resultantes de la electricidad generada por cogeneración de MCI (motores de combustión interna) a gas son en realidad inferiores a la de la electricidad de centrales nucleares, como es la eficiencia eléctrica y la electricidad proveniente de otras fuentes renovables.
En lo que respecta a otros GEIs (principalmente el óxido de nitrógeno y el metano), las emisiones del ciclo de vida útil de la energía nuclear permanece relativamente sin cambio pero se ven incrementos en los sistemas de gas natural y carbón.
En términos generales, la eficiencia y la electricidad renovable tienen menos emisiones de gases GEI que la electricidad nuclear. Las centrales de cogeneración de gas a pequeña escala revelan niveles o emisiones similares a los de la energía nuclear mientras que la cogeneración a biogás tiene emisiones mucho más inferiores que la energía nuclear.
Costos
Hay dos tipos de costos a tener en cuenta: los costos de generación y los de reducción de CO2/GEI. Los costos de generación son los costos específicos asociados a la generación de un kWh de electricidad (sin tener en cuenta los costos externos). El GEMIS consideró una amplia variedad de datos incluidos la inversión, los gastos de funcionamiento y clausura, tiempo de funcionamiento y vida útil. Según los diversos parámetros, los costos de generación de electricidad nuclear varían entre 4,6 y 6,5 centavos de Euro (valores al año 2000) por kilovatio-hora en los diseños de reactores actuales, mientras que los datos del GEMIS para Alemania están en 5,3 centavos de Euro por kilovatio-hora de electricidad. La eficiencia de la electricidad, la cogeneración de CC (ciclo combinado) de gas, la cogeneración de carbón y el carbón estándar cuestan menos por KWh de electricidad.
Más relevante al debate es cuánta reducción de CO2 o GEI se puede lograr o cuántas emisiones pueden evitarse por centavo de Euro invertido. Tomando una central de carbón estándar como punto de referencia, la eficiencia eléctrica, los MCI a biogás, la cogeneración de CC de gas y la cogeneración de carbón obtienen un mejor puntaje que la energía nuclear. Por consiguiente, el uso de una combinación inteligente de medidas de eficiencia, recursos de energía renovable y alternativas fósiles (de cogeneración) serían capaces de reducir los costos de reducción de los GEI en tres/cuatros veces en comparación con la energía nuclear.
Contacto: Uwe R. Fritsche, Coordinador, División de Energía y Clima, Öko-Institut (Instituto de Ecología Aplicada), Darmstadt Office, Rheinstr. 95, D-64295 Darmstadt, Alemania
Tel.: +49-6151-8191-40 (secretaria), -24 (directo)
Fax: +49-6151-8191-33
E-mail: u.fritsche@oeko.de
Sito web: www.oeko.de
En marzo y abril, el Parlamento debatirá la nueva legislación nuclear que está preparando el Ministerio de Medioambiente. Hasta la fecha, los Países Bajos operan con legislación nuclear de finales de la década del 50, la cual permite a cualquier instalación nuclear operar con licencia abierta, una de las razones por lo cual el anterior gobierno, más progresista, no logró clausurar Borssele, la última central nuclear neerlandesa hace cuatro años
La nueva legislación propuesta, analizará dos grandes diferencias; permitir licencias (para nuevas centrales) de funcionamiento por 40 años, y facultar al Parlamento a tomar decisiones políticas sobre la cuestión de si una central nuclear debería reprocesar sus propios desechos. Durante los debates a menudo tensos y altamente politizados en torno al reprocesamiento de los desechos de Borssele en La Hague (Francia) en las décadas pasadas, el Parlamento se vio obligado a aceptar su incapacidad para impedir nuevos contratos de reprocesamiento en más de una ocasión.
En el mercado energético de los Países Bajos (uno de los más liberalizados de la UE), el gobierno no puede tomar decisiones sobre qué tipo de centrales energéticas se construyen. La mayoría de los proveedores de energía han reaccionado a las últimas noticias con reticencia pero una empresa de energía relativamente pequeña, Delta, se ha proclamado interesada en desarrollar un plan de inversión en energía nuclear. Se espera que el proceso de obtención de licencia comience en los próximos años. También se piensa que dentro de ese período, la mayoría de las empresas de energía neerlandesas habrán sido adquiridas por gigantes europeos como E-On, EDF, Electrabel o Endesa.
Fuente y Contacto: WISE Ámsterdam