publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 4 de noviembre de 2005
Lo que sigue es una declaración internacional que se opone a la irradiación de alimentos (también está disponible la versión Europea) y está siendo apoyada por unas 50 organizaciones de todo el mundo, incluido WISE. Para sumar su organización a los signatarios, sírvase ponerse en contacto a través de los medios que se indican al pié.
Lo que sigue es una declaración internacional que se opone a la irradiación de alimentos (también está disponible la versión Europea) y está siendo apoyada por unas 50 organizaciones de todo el mundo, incluido WISE. Para sumar su organización a los signatarios, sírvase ponerse en contacto a través de los medios que se indican al pié.
Los que suscribimos el presente, declaramos que el mundo debe ser protegido de las tecnologías cuestionables e innecesarias de la irradiación de alimentos.
La irradiación de alimentos es otra herramienta para incrementar el control corporativo y el monopolio del suministro de alimentos del mundo, lo que exacerbaría el ya insostenible sistema mundial del comercio de alimentos y agricultura que prioriza las ganancias por sobre la gente. .
La irradiación de alimentos pone en riesgo la salud y la seguridad de consumidores inadvertidos.
La irradiación destruye las vitaminas -hasta el 90% de la vitamina A del pollo, el 86% de la vitamina B de la avena y el 70% de la vitamina C de los jugos de frutas. A medida que crece la vida de conservación a nivel minorista, se pierden más nutrientes. La irradiación produce en los alimentos nuevos componentes que se han relacionado al desarrollo de cáncer y a daño genético. Cincuenta años de investigación han mostrado graves problemas de salud en animales de laboratorio que comieron alimentos irradiados, entre los que se encuentran muerte prematura, mutaciones, deficiencias nutricionales, problemas reproductivos, hemorragia interna fatal, sistemas inmunológicos suprimidos y alteración del crecimiento.
La irradiación de alimentos se vincula a diversos problemas ambientales.
En primer término, las instalaciones para irradiación que operan con cobalto-60 radioactivo o cesio-137 amenazan a los operarios y las comunidades con escapes y accidentes radioactivos. En segundo lugar, los materiales radioactivos empleados en estas instalaciones se transportan grandes distancias, lo que aumenta el riesgo de accidentes radioactivos que dañarían el ecosistema local y amenazarían la salud pública. También se considera ampliamente que el material de los irradiadores nucleares de alimentos constituye una fuente potencial de bombas sucias. La irradiación de alimentos sacrifica la sustentabilidad ecológica alentando la delocalización de la producción, el transporte excesivo y costoso de los alimentos y la producción masiva.
Es por ello que exigimos lo siguiente:
Para mayor información, visite www.irradiation.info
Contacto: Morgan Ody, Campaña Europea de Irradiación de Alimentos, mody@citizen.org
Tel: +32 2218 22 42