publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 2 de septiembre de 2005

INDIA: ENTRE EL ORO Y EL MORO ENERGÉTICO Y EL LÁTIGO DE CHINA

En un informe titulado "India como Nueva Potencia Global: una Agenda de Acción para los Estados Unidos", Ashley J. Tellis, un especialista en relaciones entre EEUU e India de Carnegie Endowment, identifica tres limitaciones al rápido crecimiento económico de India y a su emergencia como una gran potencia: acceso insuficiente a la energía, escasez de inversiones extranjeras e infraestructura deficiente.

(633.5708) WISE India - Al tiempo que sugiere la creación de un diálogo sobre energía como medio para activar las relaciones entre EEUU e India, Tellis señala que los desafíos energéticos de India atraviesan múltiples esferas tales como política exterior, geopolítica, aspectos ambientales y proliferación.

Al analizar en detalle los distintos aspectos del programa civil de potencia nuclear de India y sus puntos fuertes y débiles tales como el programa de tres etapas del Departamento de Energía Atómica (DAE, según su sigla en inglés), sus implicancias, la escasez de uranio natural de India, las cuantiosas reservas de thorium, etc., Tellis insiste que Washington debería satisfacer la necesidad de energía nuclear de Nueva Delhi.

Para eludir el problema de integrar India al orden global de no proliferación, propone cinco opciones ilustrativas con que cuentan los Estados Unidos y prevé seis estados de integración de India en Régimen Nuclear Global.

Sin embargo, en el análisis de Tellis hay dos consideraciones de mucho peso que reflejan la preocupación de sus maestros de Washington. Por un lado, los EEUU deberían incrementar el acceso de India a la energía nuclear civil, lo que implica integración con el régimen global, ¨ya que sólo este curso de acción brinda la mejor garantía de que Nueva Delhi controlará escrupulosa y permanentemente sus capacidades nacionales y sofocará así la única amenaza real a la seguridad de los Estados Unidos que emana de India¨.

Por otro lado, la integración del India al orden de no proliferación a expensas de restringir la dimensión de su disuasivo nuclear podría ¨colocar a Nueva Delhi en una severa desventaja frente a Pekín, situación que socavaría no sólo la seguridad de India sino también los intereses de EEUU en Asia en razón del potencial crecimiento de la potencia china al largo plazo.¨

En otras palabras, Tellis, un confidente muy allegado a Robert Blackwill, ex embajador estadounidense en India, quien medió en el pacto actual entre EEUU e India, propone que los EEUU deberían ayudar a India con el programa nuclear civil y hacerse un lugar en los asuntos y políticas de India y avoca además por relaciones bilaterales más estrechas, todo lo cual se articula con las ventas militares y el apoyo estadounidense al creciente programa armamentista nuclear. De este modo, el llamado pacto nuclear de India, tal como ha sido bautizada por los medios estadounidenses, se sintetiza en ¨el oro y el moro energético y el látigo de China¨ que utilizarán los Estados Unidos para obtener la obsecuencia de India.

De acuerdo a la ¨Declaración Conjunta de India y EEUU¨, el establishment nuclear indio deberá identificar y separar las instalaciones y los programas nucleares civiles y militares ¨de manera gradual¨ y presentar una declaración en relación a las instalaciones civiles ante la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, según su sigla en inglés).

Debe tomar la decisión de ¨poner voluntariamente sus instalaciones nucleares civiles bajo las salvaguardas de la IAEA¨ y adherir ¨a un Protocolo Adicional con respecto a las instalaciones nucleares civiles.¨ India continuará la moratoria ¨unilateral¨ de pruebas nucleares y mantendrá observando las políticas de control de exportación de no proliferación. India también trabajará con los EEUU para concluir el Tratado de Corte de Material Fisionable (FMCT, según su sigla en inglés) y adherirse a las pautas del Régimen de Control de Tecnología de Misiles (MTCR) y del Grupo de Proveedores Nucleares (NSG). Resulta interesante destacar que nadie sabe qué significan o en qué consistirán las expresiones ¨de manera gradual¨, ¨declaración¨, ¨poner voluntariamente¨, ¨salvaguardas de la IAEA¨ y el ¨Protocolo Adicional¨

Asimismo, la ¨Declaración Conjunta de India y EEUU¨ es imprecisa respecto a los compromisos que asume en relación al combustible nuclear. Dice que la administración de los EEUU trabajará con el Congreso estadounidense y sus amigos y aliados a fin de ¨ajustar¨ las leyes y políticas nacionales y los regímenes internacionales ¨para hacer posible la cooperación y el comercio plenos a nivel de energía nuclear civil con India, incluyendo pero no limitado a la consideración expeditiva de los suministros de combustible para los reactores nucleares salvaguardados de Tarapur.¨

Así es que ya se ha prometido el combustible nuclear para las plantas de Tarapur sin que se haya hablado de la viabilidad de las plantas de cuatro décadas ni de los aspectos referidos al desmantelamiento. De igual manera, los EEUU ¨alentarán a sus socios¨ a considerar en forma expeditiva la solicitud de combustible. Si bien esta empresa es bastante improvisada e imprecisa, países tales como Rusia, que han estado restringidos por los compromisos del NSG y por consiguiente reticentes a suministrar combustible para Tarapur y a construir nuevas plantas nucleares en India, aprovecharían frenéticamente esta oportunidad.

El pacto también habla de la voluntad de los Estados Unidos de ¨consultar con sus socios... con miras a la inclusión de India¨ al IV Foro Internacional sobre RETI y Generación (1).

Nueva Delhi, conjuntamente con su 'grandilocuente pero poco activo' Departamento de Energía Atómica (DAE) se está embarcando en un plan sumamente ambicioso de producción de 20.000 MW en plantas de energía nuclear para el año 2020 y eventualmente incrementar ese techo a 40,000 MW. Para que un plan de tal envergadura pueda fructificar, India necesita grandes cantidades de combustible de uranio enriquecido o natural.

Aunque dicho Departamento ha estado hablando de reactores reproductores de alta velocidad, en base a combustible torio y de la construcción de avanzados reactores de agua pesada (AHWRs), Nueva Delhi parece haberse dado cuenta de que la única manera de obtener tanto combustible nuclear y generar más potencia es mediante algún tipo de acuerdo con fuentes externas. Para que esto ocurra, el Grupo de Proveedores Nucleares debería distender su estricto régimen y hacer excepciones para India. Y eso sólo podría ocurrir con la bendición de los Estados Unidos.

Sin embargo, la actual Ley estadounidense de No Proliferación impide a India y a otros países que no han suscripto el Tratado de No Proliferación nuclear que adquieran un amplio espectro de tecnología militar estadounidense que incluía componentes que podrían usarse para programas nucleares.

Aunque el pacto actual promete asistencia para el programa nuclear civil, habrá que ver si el Congreso de los EEUU estará dispuesto a modificar la ley de no proliferación que prohíbe a los EEUU brindar ayuda de energía nuclear a países con armamento nuclear o si el Grupo de Proveedores Nucleares estará dispuesto a flexibilizar sus normas para India.

También será interesante observar si los EEUU, que no construye centrales de energía nuclear desde 1996, retomará la construcción de proyectos de energía nuclear. Después de todo, esto no entusiasma demasiado al público estadounidense. Por ejemplo, cuando la planta de energía nuclear Oyster Creek solicitó una nueva licencia en el estado de Nueva Jersey el pasado verano (2004), toda la sociedad civil se alzó en contra de la moción y logró detenerla.

Los Estados Unidos buscan alcanzar objetivos específicos mediante la suscripción del pacto actual. Quiere acelerar el surgimiento de India como potencia global únicamente para constituirla en contrapeso regional de China. Es interesante señalar que un informe del Pentágono sobre la potencia militar de China, emitido durante la estadía del Dr. Manmohan Singh en los EEUU, argumenta que China está ampliando su arsenal nuclear y que misiles chinos pueden dirigirse hacia India, Rusia y a todos los Estados Unidos.

Como país que prospera en la venta de armamento y tecnología militar, los Estados Unidos también tienen planes comerciales en mente. Según la Declaración Conjunta de India y EEUU, el Presidente Bush manifestó ¨como estado responsable con tecnología nuclear avanzada, India debería obtener los mismos beneficios y ventajas de otros estados.¨ Estos ¨beneficios y ventajas¨ serán la compra de India de equipamiento militar convencional por valor de USD 5 mil millones a los EEUU, incluidos aeronaves de patrulla antisubmarina capaces de detectar submarinos chinos en el océano índico, y radares Aegis que podrían ayudar a los destructores de India a operar en el estratégico Estrecho de Malacca para el monitoreo de las fuerzas militares chinas.

También se especula que se autorizará a India comprar el Sistema de Misiles Flecha desarrollado por Israel con tecnología estadounidense. Algunos analistas han señalado que posiblemente los EEUU también tratarían de vender los reactores AP-1000 fabricados por Westinghouse. Es importante indicar que la administración Bush trató de vender esto mismo a China con el mayor préstamo que el U.S. Export-Import Bank haya otorgado.

No deja de extrañar que estos ¨beneficios y ventajas¨ que se podrían conceder a India por su responsabilidad y democracia ni siquiera incluyen un simple reconocimiento de las aspiraciones de India en relación a una banca en el Consejo de Seguridad de las UN ni su reconocimiento como potencia nuclear con una banca en el NSG.

A cambio de las promesas estadounidenses (la mayoría de las cuales son imprecisas y poco prometedoras), India parece haber realizado importantes concesiones en términos de seguridad, energía y política externa a favor de los Estados Unidos. Por ejemplo, inmediatamente después de suscribir el pacto, el Primer Ministro de India manifestó al Washington Post que el proyecto de gasoducto India-Pakistán-Irán de USD 7,4 mil millones estaba lleno de riesgos y dificultades. Los Estados Unidos se oponen a este proyecto y su objeción emana del hecho de que el proyecto podría generar moneda fuerte muy necesaria para Irán y del temor de que se podría usar para el programa nuclear de Teherán.

La declaración conjunta tampoco hace ninguna manifestación respecto a los principios y valores tradicionales que India ha defendido consistentemente en la arena internacional como es el caso del desarme nuclear, la abolición total de armas de destrucción masiva, etc.

En cambio, el pacto simplemente menciona la acogida estadounidense de ¨la adopción por parte de India de legislación sobre WMD (Proyecto de Ley sobre Prevención de Actividades Ilícitas).¨ Así como el Proyecto de Ley de WMD se aprobó apresuradamente antes de que el primer ministro viajara a los EEUU, también se está modificando la Ley de Energía Atómica de 1962 a fin de facilitar la inversión privada en generación de energía nuclear. Es probable que la convocatoria del Dr. Singh dirigida a obtener inversiones incite a las compañías estadounidenses a aventurarse a la producción de energía nuclear, con serias repercusiones para nuestros intereses estratégicos, nuestra seguridad nacional, soberanía, independencia y libertad.

Sostener que la apertura de nuestras plantas civiles de energía nuclear a la inspección internacional cercenará el desvío por parte de India de combustible de uranio usado para su reprocesamiento en plutonio de uso armamentista también está fuera de lugar. Es importante recordar que, después de todo, el plutonio para la prueba de 1974 provenía de la salvaguardada planta de Tarapur.

Por otra parte, siempre habrá reactores de investigación y métodos clandestinos que no son para nada desconocidos en el campo de la ciencia nuclear y en el complejo militar-industrial. Lo que es aun más importante, el acuerdo se mantiene deliberadamente en silencio respecto a la no producción de plutonio para uso de armas por parte de India y a la no expansión del arsenal nuclear del país.

Es sumamente improbable que los Estados Unidos aseguren la estricta implementación de los procedimientos de salvaguarda de la IAEA y que haga responsable a la DEA de todas sus acciones y omisiones. En primer lugar, es muy difícil realizar un relevamiento completo y exhaustivo puesto que será el DEA que guiará a las autoridades de la IAEA.

En segundo lugar, puesto que los intereses americanos tienen un gran peso en este escenario y pretenden que India realice el trabajo sucio contener a los chinos, es probable que hagan la vista gorda al todo el proceso. Sin lugar a dudas Washington meterá sus narices en el programa nuclear de india con propósitos de espionaje y comerciales y para monitorear el crecimiento del sector de tecnología de avanzada de India.

Después de todo, EEUU ha expresado su voluntad de ¨adaptar las leyes y políticas estadounidenses¨ y de ¨trabajar¨ con amigos y aliados para ¨adaptar los regímenes internacionales¨ a fin de logra el pacto actual. Dicha cultura de ¨adaptación¨ no es una medida expeditiva sino una práctica de ¨luz verde¨ probada en el tiempo y muy reiterada en el mundo político y diplomático.

Así es que uno estaría totalmente equivocado si pensara que las medidas de salvaguarda especificadas, mencionadas en el pacto aportarán en última instancia algún tipo de transparencia, responsabilidad y participación popular (TAPs, según la sigla en inglés) a las actividades del DEA.

En realidad el Secretario de Asuntos Exteriores de India, Shyam Saran, ya ha indicado que no se asentirá ninguna salvaguarda discriminatoria, queriendo significar que India objetará las obligaciones que discriminen entre estados con armamento nuclear y estados con armamento no nuclear. En otras palabras, el equipo del IAEA podría hacer en India lo que haría en los Estados Unidos o en otras potencias nucleares pero no más de eso.

Si este ¨pacto nuclear de India¨ de algún modo prospera, los esfuerzos de no proliferación que realiza la humanidad recibirán un severo golpe dado que justificará todos los programas nucleares clandestinos del mundo. En realidad, el primer ministro de China ya ha hablado de desarrollar la cooperación nuclear bilateral entre su país y Pakistán mediante la venta a este último de otros dos reactores nucleares.

Las ¨adaptaciones¨ de leyes y políticas que la administración de EEUU promete a India dejarán al descubierto la hipocresía y los dobles estándares de Washington y socavará seriamente sus esfuerzos por confrontar Corea del Norte, Irán y otros países. En la arena internacional, el programa nuclear clandestino incluso podría representar una herramienta para ganar la atención y otros incentivos de las grandes potencias. Si India gana el patrocinio y favoritismo de occidente a través de la ruta nuclear, tal vez los siguientes sean Brasil, Sudáfrica, Corea del Sur, Taiwán y otros países capaces de producir armas nucleares.

La única luz de esperanza en este oscuro panorama es que, en última instancia, las salvaguardas y la verificación internacionales mostrarán la farsa del DEA, dejando en evidencia su ciencia caduca y sórdida y su tecnología de imitación al mejor estilo del mercado Chandni-Chowk. Es bastante comprensible que la cúpula nuclear de India esté muy agitada en relación a la posible sujeción de sus instalaciones nucleares civiles a salvaguardas y verificación internacionales.

No es que hayan inventado nada nuevo ni original ni valioso que pudiera quedar expuesto en forma prematura al mundo externo con el consiguiente cercenamiento de su hazaña o logro científico. El DEA, que durante más de cinco décadas ha quemado sumas ilimitadas de fondos públicos y recursos naturales, produce menos electricidad que la que generan los endebles molinos de viento con escaso apoyo y atención por parte del gobierno.

El último logro nuclear de India se cifra en las bananas. Los científicos del Centro de Investigación Atómica Baba (BARC, según su sigla en inglés) han desarrollado tecnología para extraer el jugo de esta fruta. Según estos científicos, se puede extraer hasta un 60% del material soluble total de la banana mientras que la pulpa restante se puede utilizar como aditivo para productos de confitería, batidos de leche y alimento para bebé. ¡Magnífico!

Un simple análisis costo-beneficio del ¨pacto nuclear de India¨ revelaría el lúgubre panorama que está emergiendo. Tendremos al Tío Sam en nuestro living metiendo su imperialista nariz en cada esfera de nuestra vida nacional, calculando constantemente sus ganancias egoístas y empujándonos astutamente al patio de nuestro vecino. Estaríamos haciendo el trabajo sucio de enfrentar a China a costo de poner en peligro nuestras relaciones (relativamente) buenas.

La ya antidemocrática, impopular y pródiga cúpula nuclear india proseguirá con su desempeño indiferente, beneficiándose ampliamente de la flamante legitimidad internacional. El gasto nuclear crecerá exponencialmente; le seguirán la militarización, la carrera armamentista con China, la inseguridad y el subdesarrollo. El ciudadano indio común seguirá sumido en la pobreza y la miseria como hasta ahora.

Notas: (1) El Reactor Experimental Termonuclear Internacional (ITER, según su sigla en inglés) es un proyecto en el cual seis países, con el apoyo de la IAEA, realizan experimentos con un torus de plasma de hidrógeno para diseñar y construir plantas de energía por fusión. Generation IV es un proyecto emprendido por diez países bajo la Oficina de Energía Nuclear, Ciencia y Tecnología del Departamento de Energía de los EEUU para examinar conceptos que podrían aportar reactores nucleares económicos, seguros, resistentes a la proliferación y menos contaminantes.

Referencias: "India as a New Global Power: An Action Agenda for the United States" (2005) por Ashley J. Tellis puede consultarse en www.carnegieendowment.org/files/Tellis.India.Global.Power.FINAL.pdf
La Declaración Conjunta de India y EEUU publicada el 18 de Julio de 2005 en Washington D.C. se puede consultar en http://www.dae.gov.in/jtstmt.htm

Contacto: Dr. S. P. Udayakumar de WISE-India,
Movimiento Popular Contra la Energía Nuclear (PMANE, según su sigla en inglés) y SACCER (Centro Comunitario Sudasiático de Educación e Investigación)
42/27 Esankai Mani Veethy,
Parakkai Road Jn,
Nagercoil 629 002,
Tamil Nadu,
India
Tel.: +91-4652-240657/253295.
Email: drspudayakumar@yahoo.com, spuk@vsnl.net


EE.UU. ELIMINA RESTRICCIONES

El pasado 30 de agosto se eliminaron seis instalaciones nucleares y espaciales indias de la Lista de Entidades Restringidas de EEUU, implementándose así el primero de los pasos acordados como parte del pacto nuclear realizado recientemente pro los líderes de ambos países. La eliminación de las restricciones significa que ahora se podrán realizar exportaciones hacia las seis instalaciones si bien se seguirá requiriendo la certificación del usuario final.
Entre las seis instalaciones se encuentran los reactores nucleares de Tarapur (TAPS 1&2), Rahasthan (RAPS 1&2) y Koodankulam (1&2). El pacto para que se comparta tecnología nuclear civil significa que el Congreso tendrá que cambiar la legislación estadounidense que prohíbe la cooperación nuclear con países que aún no se han sometido a inspecciones exhaustivas, antes de que realmente pueda exportarse cualquier tipo de tecnología. El embajador estadounidense en India, David Mulford, manifestó que ya se ha organizado una serie de audiencias y testimonios y que el proceso de la enmienda de la ley comenzará a principios de Septiembre cuando el Congreso retome sus actividades.

The Times of India, 31 de agosto de 2005; The Guardian, 30 de agosto de 2005




--
-
  inicio > boletín > buscar > quiénes somos > vínculos > contenido
-
---