publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 1 de octubre de 2004
El continuo debate sobre las presuntas intenciones iraníes de fabricar armas nucleares podría extenderse mucho más allá del plazo impuesto por la AIEA para el 25 de noviembre, fecha en la que se volverá a reunir la junta de gobernadores para analizar el programa nuclear iraní y, antes de la cual, Irán deberá suspender todas sus actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio y ratificar el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación (TNP).
(616.5641) WISE Ámsterdam - En febrero de 2003, Irán anunció al mundo que había descubierto reservas de uranio en el país y que se encontraba explotándolas. En octubre de 2003, tuvo que admitir que había realizado algunos experimentos clandestinos, enriqueciendo uranio y separando plutonio, sin informar a la AIEA, algo que debería haber hecho como signatario del TNP antes de realizar tales experimentos. En lugar de ser remitido al Consejo de Seguridad de la ONU como esperaba EE.UU., Irán recibió una severa advertencia de la AIEA y fue sometido a un período de prueba. (Ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 602.5573: "Proliferación nuclear: enriquecimiento de uranio")
La resolución de la AIEA emitida el 18 de septiembre ya parece haber sido infringida por un Irán desafiante que declaró haber comenzado a convertir grandes cantidades de óxido de uranio (o torta amarilla) en gas de hexafluoruro de uranio (UF6), materia prima para el enriquecimiento de uranio. (1) (2)
Estas noticias causaron frustración y molestia a los diplomáticos que estuvieron trabajando para encontrar una solución a este impasse el año pasado. La insistencia del presidente iraní Khatami en que las armas nucleares van en contra de la religión islámica y en que la cultura se opone al armamento nuclear poco ha hecho para disminuir la preocupación.
Irán no ocultó su deseo de tener una potencia instalada de 7000 MW de energía nuclear en 2020, ni el hecho de que, para cumplir estos objetivos, deberá construir al menos otras seis plantas nucleares además de Bushehr, central nuclear que está construyendo Rusia. El contrato de esta última planta fue estimado inicialmente en US$ 800 millones. No obstante, como consecuencia de los crecientes costos, el proyecto puede ascender a US$ 1 mil millones.
En otro giro inesperado, Teherán volvió a hacer una invitación abierta al mundo para invertir y participar de la construcción de plantas nucleares en Irán. El 23 de septiembre, Mohammad Hossein Mousavian, secretario del departamento político del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (SCNS) de Irán, declaró que la invitación se extendía particularmente a Francia y Alemania, aunque agregó que el Reino Unido y EE.UU. serían bienvenidos si estaban interesados en invertir en Irán. La invitación abarcaría un "paquete de oro" que incluiría plena cooperación con la lucha contra el terrorismo internacional, el restablecimiento de la paz y la seguridad en el Medio Oriente, así como acuerdos comerciales y de inversión. (3)
Un analista iraní no identificado habría dicho al Asia Times Online que Irán está descontento con la tecnología nuclear rusa por considerarla antigua y peligrosa, lo cual explicaría los recientes intentos de acercamiento con países occidentales. No obstante, si Occidente no responde a la invitación, se espera que Rusia consolide su posición, ya que Teherán no tiene intenciones de suspender sus ambiciosos planes.
Socios comerciales
Como es bien sabido y puede demostrarse, Washington desea fervientemente que Irán sea remitido al Consejo de Seguridad de la ONU. Las actuales intervenciones militares a gran escala de EE.UU. sugieren que sus fuerzas armadas están bien desplegadas y, por otro lado, no se espera que el país emprenda acciones militares sostenidas contra Irán en un futuro próximo. Por consiguiente, EE.UU. presiona para que Irán sea llevado al Consejo de Seguridad de la ONU y para que se impongan sanciones económicas a la república islámica.
EE.UU. necesita, para lograr su propósito, el apoyo de las tres grandes potencias de la Unión Europea: Alemania, Francia y el Reino Unido. Pese a que Estados Unidos condenó severamente a Irán por su supuesto programa ilícito de armas nucleares en el transcurso de todo el año pasado, no pudo obtener el apoyo de estos tres países europeos, los cuales favorecieron una solución más diplomática. Las tres potencias defendieron una participación constructiva y, en octubre de 2003, celebraron un acuerdo con Teherán según el cual Irán deberá suspender sus actividades de enriquecimiento para recibir a cambio asistencia tecnológica para sus programas de energía nuclear civil. (Ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 602.5573: "Proliferación nuclear: enriquecimiento de uranio") Los términos del acuerdo no fueron dados a conocer, aunque se cree que el acuerdo es similar al que EE.UU. celebró con Corea del Norte para ofrecer asistencia en un programa de energía nuclear civil a cambio de que Pyongyang respete el TNP y permita que inspectores internacionales tengan acceso a plantas nucleares. Lamentablemente, Irán no cumplió su parte del trato y, luego de suspender "voluntariamente" las actividades relacionadas con el enriquecimiento, volvió a desarrollarlas al poco tiempo para desazón de los europeos. Irán acusó al trío europeo de incumplir el acuerdo cuando no obtuvo la tan ansiada tecnología en el momento previsto.
Pese a las ininterrumpidas tratativas, los países todavía no llegaron a otro acuerdo amistoso. Según se informa, el Reino Unido está perdiendo la paciencia con Teherán y estaría a punto de ponerse del lado de Washington. (AFP, 28 de septiembre de 2004) Y, aunque los proveedores nucleares alemanes se beneficiarían en gran medida de una nueva relación con Irán, el gobierno alemán no confía en su participación porque cree que tal acuerdo podría hacerle perder poder. (4)
Irán es actualmente el tercer socio comercial más importante de la UE en Medio Oriente. Las exportaciones anuales de la UE a Irán ascienden a unos € 12 mil millones (US$ 14,7 mil millones). (5)
Colaboración en el pasado
Francia y Alemania son partícipes de la historia del programa nuclear de Irán. A pesar de que fue EE.UU. el país que primero introdujo a Irán a la energía nuclear cuando suministró a Teherán un reactor de investigación de 5 MW en 1967, la compañía de Alemania Federal Kraftwerk Union AG (KWU), subsidiaria de Siemens, obtuvo el primer contrato en 1974 para construir dos reactores de 1200 MW. Ese mismo año, Francia también suministraría reactores a Irán, aunque el trato fue suspendido y reanudado en 1977, cuando se le adjudicó a Framatome un contrato para construir dos reactores de 900 MW. (Ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 602, "25 años atrás") En 1975, el Shah incluso otorgó un préstamo por US$ 1 mil millones a Francia, con el fin de conseguir un suministro de uranio enriquecido para su programa nuclear. Irán recibió a cambio una participación del 10% en la sociedad francesa Eurodif y en la planta de enriquecimiento Tricastin. Pese a las décadas de disputas y acciones judiciales (a raíz de que Irán nunca recibiera los reactores prometidos), Irán todavía es tenedor de estas acciones. (6)
La revolución de 1979 puso término a la continuación de las obras por parte de Alemania Federal en Bushehr, quedando una unidad concluida en un 80% y la otra en un 50%. Los intentos iraníes por convencer a los alemanes de que reanuden la construcción de los reactores luego de que Bushehr fuera devastada por ataques aéreos iraquíes, durante la guerra entre Irán e Irak, se vieron frustrados ante la presión estadounidense y terminaron en otra demanda judicial.
Tanto Siemens como Framatome tienen negocios pendientes con Irán. Las dos empresas promueven en todo el mundo su proyecto conjunto, el reactor de agua presurizada europeo (EPR), y no sería de extrañar que Irán sea un posible comprador...
Luchas de poder en la región
La sospecha y odio manifiesto entre Irán e Israel vuelve a intensificarse con el transcurrir de la crisis actual. El periódico israelí Ha'aretz informó que Israel comprará a EE.UU. 500 bombas destructoras de búnkers, a un costo de US$ 139 millones, estimando que puedan ser utilizadas en ataques preventivos contra plantas nucleares de Irán. (fuente: Ha'aretz) Israel manifiesta desde hace tiempo su preocupación por los supuestos programas de armas nucleares de Irán, y señaló que dicho país podría tener una ojiva nuclear en 2007.
Irán, por otro lado, nunca ocultó sus sentimientos sobre Tel Aviv. Durante un reciente desfile militar, se exhibieron misiles balísticos cubiertos con banderas que juraban "aplastar a EE.UU." y "borrar a Israel del mapa". Diversos funcionarios de gobierno habrían manifestado que si Israel ataca a Bushehr, se destruirá en respuesta a Dimona, planta nuclear israelí.
Para avivar aún más las llamas, el ministro de Defensa iraní Ali Shamkhani dijo a la televisión estatal que el ejército había recibido nuevos "misiles estratégicos" que ya habían sido puestos a prueba exitosamente, aunque rehusó nombrarlos. Algunos observadores sugirieron que el ministro podría haber hecho referencia a los misiles de mediano alcance Shahab-3, misiles supuestamente basados en un diseño norcoreano y con la capacidad de transportar una ojiva de una tonelada al menos 1.300 kilómetros, alcance suficiente para atacar blancos de Israel y bases estadounidenses de la región. (7)
El hecho de que Israel desee destruir Bushehr no sorprende, aunque muchos dudan que el país llegue verdaderamente a atacar esta planta nuclear. Israel, como único país de la región del que se conoce que posee armas nucleares, asumió la posición del estado más poderoso. Si las sospechas de EE.UU. (de que Irán desarrolla armas nucleares) resultan fundadas, Israel se vería obligado a cumplir este papel o quizá quedaría sumido en la carrera de las potencias. (8)
Durante una conferencia general de la AIEA, celebrada en Viena la semana pasada, Egipto presentó el borrador de una segunda resolución exigiendo la creación de una zona sin armas nucleares en Medio Oriente. Los países árabes favorecen generalmente el encuentro anual para dar salida a sus frustraciones por el tratamiento preferencial de Irán e Israel. La resolución alude claramente a Israel, ya que "reafirma la acuciante necesidad de que todos los estados de Medio Oriente acepten inmediatamente la aplicación de salvaguardas de la AIEA de pleno alcance en todas las actividades nucleares". (9)
Próximos pasos
Pese a que nadie puede asegurar cuáles son los verdaderos planes de Teherán, algunos importantes políticos de Irán declararon que el país podría retirarse del TNP, aunque, en una entrevista reciente, el ministro de Relaciones Exteriores Kamal Kharrazi haya afirmado que esta opción no era contemplada. El 29 de septiembre, la agencia de noticias oficial iraní IRNA informó que legisladores de línea dura podrían obligar al gobierno de Khatami a retirarse del tratado. El parlamentario conservador Hassan Kamran, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional y Asuntos Exteriores del Parlamento iraní, habría preparado un proyecto de ley para presentar al Parlamento que obligaría al gobierno a fijar un plazo en noviembre para que la AIEA retire a Irán de sus puntos a tratar. Pese a que esto huele a pose política, el proyecto de ley podría presentarse con el apoyo de sólo 15 de 290 legisladores. (10)
Fuentes:
Contacto: WISE Ámsterdam
Luego de realizar un análisis, inspectores de la ONU dieron el visto bueno a muestras de suelo tomadas de Lavizan, lugar de Teherán que, según funcionarios estadounidenses, estaría vinculado al supuesto programa de armas atómicas de Irán. No se hallaron rastros de material nuclear, lo cual indicaría, según diplomáticos occidentales, la ausencia de actividad nuclear.
Fotografías satelitales de Lavizan, tomadas entre agosto de 2003 y mayo de 2004, demuestran que el lugar ha sido completamente arrasado. EE.UU. acusó a Irán de extraer grandes cantidades de suelo y escombros para reemplazarlos con nuevas capas de suelo con el fin de evitar la detección. Fuentes diplomáticas cercanas a la AIEA, no obstante, señalaron a Reuters que las inspecciones en el lugar no hallaron pruebas de que se hayan extraído capas de suelo.
Reuters, 28 de septiembre de 2004
En un artículo publicado en International Herald Tribune, los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Egipto, Irlanda, México, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Suecia condenaron a las potencias nucleares del mundo por no respetar los acuerdos de no proliferación y desarme internacional.
La coalición instó a todas las partes del TNP a cumplir con sus compromisos, y exigió que el tratado tenga carácter "universal" y que el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCEN) sea implementados con restricciones a la India, Pakistán e Israel. El grupo también criticó a EE.UU. y Rusia por conservar ojivas nucleares en lugar de destruirlas, a EE.UU. por retirar su apoyo al TPCEN, y a China por no ratificar dicho tratado. La coalición también manifestó su preocupación por el hecho de que algunos países "consideren el uso de armas nucleares para ataques preventivos contra estados sin armas nucleares".
AFP, 22 de septiembre de 2004
En diciembre pasado, Brasil declaró que comenzaría a enriquecer uranio con el objeto de exportar uranio enriquecido en el futuro. (Ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 601, "En síntesis") El país se mostró reacio a permitir que inspectores internacionales accedan a las plantas nucleares que producirían el uranio enriquecido, por temor a que se revelen secretos tecnológicos. Desde entonces, Brasil se encuentra negociando con la AIEA para determinar cómo resolver esta disputa. AFP informó que ambas partes están por llegar a un acuerdo que permitiría a los inspectores tener acceso a algunas partes de la planta de enriquecimiento de uranio, de manera que se protejan los secretos comerciales y tecnológicos del país.
No se cree que Brasil pretenda desarrollar armas nucleares. El país es signatario del TNP y el gobierno estadounidense manifestó su confianza en este punto.
AFP y AP, 29 de septiembre de 2004