publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 17 de septiembre de 2004

REPUTACIÓN DE COREA DEL SUR EN CONTINUO DETERIORO


Mientras la comunidad internacional intenta reestablecer regímenes eficaces de no proliferación, el mundo se ve conmocionado por las noticias de que Corea del Sur, al igual que su vecino del norte e Irán, podrían ser remitidos al Consejo de Seguridad de la ONU tras la confirmación de experimentos nucleares clandestinos.

(615.5634) WISE Ámsterdam - Pese a que en un primer momento todo parecía indicar que el gobierno de Corea del Sur había hecho "valientes" confesiones sobre experimentos ilícitos realizados por científicos "deshonestos" muchos años atrás, las últimas informaciones señalan que Seúl no ha sido tan franca como le había hecho creer al mundo.

A mediados de agosto, el gobierno de Corea del Sur informó a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) que algunos científicos habían enriquecido, sin autorización oficial, una ínfima cantidad de uranio en el año 2000 movidos por mera "curiosidad científica". Seúl no demoró en afirmar que el experimento finalizó 4 años atrás, casi apenas comenzó, e insistió en que la maquinaria empleada había sido destruida, aunque no pudo precisar la fecha en que esto ocurrió.

Los 0,2 gramos de uranio enriquecido (a un 10% de U 235) fueron producidos mediante la tecnología de separación de isótopos por láser de vapor atómico en el Instituto de Investigación de Energía Atómica de Corea (KAERI), en Daejon.

En ese momento, el mundo tomó conocimiento de que, a principios de los '80, otros científicos "deshonestos" también produjeron, nuevamente sin autorización, "miligramos" de plutonio en otro experimento motivado por mera "curiosidad". Este experimento estuvo relacionado con el combustible agotado de un reactor de investigación que operó entre 1972 y 1995. Algunas informaciones señalaron que estas pruebas científicas ya habían sido objeto de atención por parte de la AIEA, aunque no se contó con detalles específicos.

Pese a que Corea del Sur abandonó su programa de armas nucleares en los '70, las últimas noticias indican que inspectores de la AIEA albergaron sospechas sobre un programa nuclear en el país desde hace años. Algunos diplomáticos y analistas incluso acusaron a Seúl de encubrir deliberadamente el asunto y pusieron en duda la veracidad de las afirmaciones de que todo se llevó a cabo con fines civiles únicamente.

Corea del Sur firmó el Protocolo Adicional de la AIEA en febrero, aunque informó al organismo internacional sobre los experimentos ilegales recién hace unas semanas.

Reacción internacional

La primera reacción de los funcionarios estadounidenses fue de amonestación, aunque más tarde se tornó en elogios para Seúl por el hecho de que el país hubiese ofrecido voluntariamente la información a la AIEA. Posteriormente, el subsecretario de Estado John Bolton dijo que Seúl no debía esperar favores de Washington sobre esta cuestión.

Según The Washington Post, la administración Bush comenzó una investigación de forma independiente para descubrir si los investigadores de Corea del Sur fueron capacitados durante el programa de intercambio sobre tecnología nuclear entre EE.UU. y Corea del Sur. Si la tecnología de enriquecimiento realmente se transfirió de EE.UU. a Corea del Sur, podría suscitar enconadas respuestas de Corea del Norte e Irán.

Durante una entrevista mantenida con Reuters el 14 de septiembre, el secretario de Estado Colin Powell manifestó que los experimentos secretos no sugieren necesariamente el "interés en un programa de desarrollo de armas nucleares" - a menos que el país que los lleve adelante no sea uno de los íntimos aliados de Washington. Powell también exigió que se permita a la AIEA investigar y determinar si es necesario o no tomar otras medidas. Algo muy comprensivo de su parte.

Por otro lado, Corea del Norte no es tan tolerante. Pyongyang advirtió inmediatamente sobre una nueva carrera armamentista nuclear en el noroeste de Asia y acusó a EE.UU. de aplicar hasta la fecha una ley para unos y otra para otros en torno a este asunto. El estado del norte también sostiene que Corea del Sur está desarrollando un programa nuclear con fines militares con el apoyo de EE.UU., y menciona, como prueba de ello, los experimentos llevados a cabo por "curiosidad".

La publicación pro nuclear Nuclear Fuel informó que laboratorios tanto de Rusia como de EE.UU. estuvieron implicados y habrían prestado asistencia al Instituto de Investigación de Energía Atómica de Corea (KAERI) en los experimentos.

Ahora que Corea del Sur demostró su capacidad para iniciar un programa de armas, Corea del Norte bien podría reclamar su derecho a desarrollar su propio programa por razones de seguridad nacional. Observadores señalan que Corea del Norte intenta aplazar el reinicio de las negociaciones entre los seis países (con Rusia, China, Japón, EE.UU. y Corea del Sur), sobre el desmantelamiento de sus programas nucleares, al no fijar una fecha para la próxima fase de las negociaciones.

Inspecciones de la AIEA

Se espera que cinco inspectores de la AIEA arriben a Seúl el sábado 19 de septiembre, para realizar una visita de siete días con el fin de ahondar la investigación de los experimentos nucleares. Los inspectores presuntamente centrarán su atención en los 150 kilogramos de uranio metálico producidos a principios de los '80 en tres plantas no declaradas a la AIEA.

En la reunión del directorio de la AIEA celebrada el lunes 13 de septiembre, el director general, Mohammed el-Baradei, reveló que parte del uranio metálico utilizado en el año 2000 en los experimentos sobre enriquecimiento había sido producido en los '80. Según el periódico The Washington Post, el-Baradei también informó a la junta directiva que Corea del Sur admitió haber realizado experimentos recién cuando se vio obligado a hacerlo al tener que enfrentar las pruebas acumuladas durante años por los inspectores. Asimismo, se reveló que Corea del Sur fabricó equipos nucleares a mediados de los '90. Se espera que, antes de noviembre, el-Baradei recomiende si se remitirá o no esta cuestión al Consejo de Seguridad de la ONU.

En marcado contraste, Irán recibió elogios por su cooperación y el-Baradei manifestó que se aclararon diversos asuntos relacionados con el trabajo nuclear del país. Con todo, el director general de la AIEA advirtió a Teherán que no continúe con la construcción de centrifugadoras. Hoseyn Moussavian, negociador principal de Irán ante la ONU, confirmó que la construcción de centrifugadoras había sido suspendida, declarando que "tomamos medidas extremas para generar confianza".

Vale la pena mencionar que Corea del Sur enriqueció uranio a un nivel cuatro veces superior al de Irán, e incluso años antes que este último país. Si no intervienen otros factores, Corea del Sur se verá en muchos más problemas de los que tiene actualmente Irán - a menos que sus influyentes amigos puedan conseguirle un hábeas corpus.

Aun si se prueba que los científicos trabajaron sin aprobación del gobierno, esto no augurará nada bueno para los regímenes de no proliferación. Seúl, al igual que los demás signatarios, tiene la obligación de supervisar y controlar las actividades de sus científicos. De lo contrario, la curiosidad podría matar al gato.

Fuentes: NuclearFuel, 13 de septiembre de 2004; The Washington Post, 13 de septiembre de 2004; BBC News 2, 3, 9, 13 de septiembre de 2004; The Guardian, 14 de septiembre de 2004; Reuters, 15 de septiembre de 2004; www.Bloomberg.com, 15 de septiembre de 2004; The Korea Times, 15 de septiembre de 2004; www.Asahi.com, 4 y 16 de septiembre de 2004

Contacto: WISE Ámsterdam

¿COREA DEL SUR SIGUE EL EJEMPLO DE JAPÓN?
La confesión del gobierno de Corea del Sur del enriquecimiento ilícito de uranio en el país constituye otro revés para los intentos por establecer una zona sin armas nucleares en el norte de Asia. Los científicos insisten en que el único fin de la investigación fue la "producción nacional de combustible nuclear". El gobierno japonés afirmó que no cree que Corea del Sur tenga intenciones de fabricar armas nucleares.

Tanto el reprocesamiento como el enriquecimiento de uranio están expresamente prohibidos en la Declaración Conjunta sobre la Desnuclearización de la Península de Corea de diciembre de 1991. No obstante, Japón se encuentra separando uranio enriquecido en la planta de reprocesamiento Rokkasho-mura (1050 toneladas de UTS/año), en la prefectura de Aomori. La fábrica de combustible Rokkasho es un inmenso complejo con una planta de reprocesamiento que entrará en servicio en unos años y depósitos para el almacenamiento provisorio de desechos radioactivos de alto nivel y el almacenamiento permanente de residuos de bajo nivel.

Plutonium Action Hiroshima, junto a otras organizaciones japonesas de ciudadanos contra el reprocesamiento, el enriquecimiento de uranio y a la utilización del plutonio, advirtieron que el amplio programa de plutonio del país, con supuestos "fines pacíficos", podría promover inevitablemente la creación de programas similares en los países vecinos. Si Japón puede declarar que sus programas tienen fines "pacíficos", ¿por qué debe obligarse a otros países a abandonar tales tecnologías?

Plutonium Action Hiroshima (WISE Japón), 5 de septiembre de 2004




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