publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 16 de julio de 2004
El 29 de junio, se decidió que los cuatro reactores de la central nuclear escocesa Chapelcross serán cerrados definitivamente. Chapelcross, por consiguiente, será la séptima planta nuclear con reactores magnox que será cerrada en el Reino Unido. El cierre se anticipó seis años a la fecha prevista para 2010, anunciada en 1999.
(612-613.5617) WISE Ámsterdam - Chapelcross, inaugurada en 1959, está compuesta por cuatro reactores refrigerados con gas de 50 MW tipo magnox, los diseños de reactores más antiguos del Reino Unido. Los reactores, fuera de servicio desde febrero, iban a ser reiniciados este año. No obstante, el operador, la compañía BNFL, afirmó que la producción eléctrica en la planta ya no resultaba rentable.
BNFL asume actualmente la responsabilidad de preparar los reactores para el decomisionamiento, el desmantelamiento final, y la entrega a la Nuclear Decommissioning Authority (NDA). Cuando se extrae el combustible, alrededor del reactor se construye un depósito especial en forma de sarcófago. Este sarcófago se construye en 30-35 años y sirve de depósito para desechos radioactivos y materiales contaminados. El desmantelamiento final del sarcófago tiene lugar transcurridos otros 100 años. Durante este período, disminuyen los niveles de radioactividad, aunque el desmantelamiento debe realizarse con las debidas precauciones.
La NDA es una nueva autoridad del Reino Unido que será propietaria y responsable de la mayoría de las plantas nucleares de BNFL y de UK Atomic Energy Authority (UKAEA). De hecho, la NDA asumirá la responsabilidad del decomisionamiento y la limpieza de las plantas contaminadas. La creación de la NDA fue criticada por ONGs por constituir una fuente permanente de asistencia financiera para la industria nuclear, ya que el organismo se encargará de limpiar la suciedad dejada por empresas como BNFL. Se espera que la NDA destine hasta £ 1 mil millones (US$ 1,95 mil millones) anuales durante los próximos diez años e incluso más a continuación (ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 601.5568: "El Parlamento británico considera la reestructuración de la industria nuclear").
En Julio de 2001 tuvo lugar un importante accidente en el reactor 3, cuando se rompieron 24 elementos de combustible agotado de un canasto de combustible, que cayeron de 80 pies de un mecanismo de elevación a un pozo de reabastecimiento (ver WISE News Communique 552.5297: "U.K.: Chapelcross shut down after fuel rod accident"). Más tarde se descubrió que el núcleo de grafito del reactor se había encogido y distorsionado por la intensa radiación. Esto provocó problemas con el reabastecimiento de combustible y el uso de las barras de control a raíz de los daños en los tubos guía del núcleo. El accidente y los problemas con el grafito condujeron a un cambio de las fechas programas de cierre, de 2010 a 2008, y finalmente a marzo de 2005.
Los reactores de Chapelcross también fueron construidos y utilizados para producir plutonio y tritio para bombas nucleares. Recién en 1998 se anunció que el reprocesamiento del combustible agotado quedaría sujeto a las inspecciones de Euratom y la AIEA, marcando el fin de la producción de plutonio para armas nucleares.
Chapelcross no es la única planta nuclear magnox cerrada anticipadamente durante estos últimos años. En mayo de 2000, BNFL anunció el cierre permanente de los dos reactores de Hinkley Point A. En ese entonces los reactores ya habían estado fuera de servicio durante un año por problemas de seguridad. Inspecciones de vieja documentación demostraron que partes de la vasija del reactor no habían sido puestas a prueba correctamente cuando se construyó la central. El Nuclear Installations Inspectorate (NII) había exigido estudios e inspecciones remotas en áreas del reactor prácticamente inaccesibles. BNFL decidió no destinar decenas de millones de libras en un programa de inspección, prefirió cerrar la planta luego de 35 años de operación (ver WISE News Communique 531.5179: "Hinkley Point-A is shut down permanently").
El cierre, en marzo de 2003, del reactor 1 de Calder Hall marcó el fin de la central nuclear magnox más antigua del Reino Unido. Pese a que la planta era la más antigua de su tipo, en 2000 se esperaba que operara hasta 2006. No obstante, a fines de 2001, fueron cerrados sus cuatro reactores cuando la planta tuvo problemas de distorsión y encogimiento del grafito similares a los de Chapelcross. El reactor 1 fue reiniciado posteriormente, aunque las unidades 2 y 4 nunca volvieron a entrar en servicio, ya que BNFL consideró que los costos de mediciones para evitar el encogimiento del grafito eran demasiado elevados.
Con la séptima planta nuclear magnox cerrada, quedaron en funcionamiento sólo cuatro centrales. Los cierres precedentes correspondieron a Berkeley (1989), Hunterston A (1990), Trawsfynydd (1993), Bradwell (2002), Hinkley point A (1999/2000) y Calder Hall (2001/2003). Dungeness A y Sizewell A serán cerradas en 2006. Las últimas dos plantas nucleares serán cerradas en 2013 (Oldbury) y 2016/2021 (Wylfa).
Reprocesamiento
El futuro de las demás plantas magnox en funcionamiento está vinculado con la operación de la planta de reprocesamiento B205 de Sellafield, la planta más contaminante del complejo. Dicha planta es la única con la capacidad de reprocesar combustible de uranio metálico magnox. El combustible de uranio metálico es altamente susceptible a la corrosión y, según BNFL, no puede almacenarse por largos períodos, más bien debe reprocesarse. BNFL también manifestó en repetidas oportunidades que la planta de reprocesamiento B205 será cerrada en 2012.
Sin embargo, no se espera que Oldbury y Wylfa sean cerradas antes de 2012, lo cual implica que el combustible producido no podría reprocesarse en la planta B205. BNFL ha estado desarrollando el combustible de óxidos cerámico magrox (al igual que los reactores de agua ligera) aunque abandonó sus esfuerzos en enero de 2001, tomando una "decisión exclusivamente comercial basada en criterios económicos sensatos". En 2000 comenzó en el reactor 1 de Calder una operación de prueba de 24 conjuntos combustibles magrox que se prolongaría durante cinco años. En Wylfa se programó una prueba similar, aunque se desconoce si se dio inicio a dicha prueba. Uno de los problemas del combustible magrox consistía en que BNFL tendría que construir una nueva línea de producción de combustible en su planta en Springfield a un costo estimado de £ 100 millones (US$ 195 millones). BNFL siempre sostuvo que la longevidad de Oldbury y Wylfa dependería de la utilización del combustible magrox. Sin embargo, pese a que se suspendió el desarrollo de este combustible, todavía no se reevaluaron las fechas de cierre de estas plantas nucleares.
El programa de cierre de los reactores magnox depende en gran medida del rendimiento de la planta B205. Cuando, en mayo de 2000, BNFL anunció el cierre de B205 en 2012, había previsto que se reprocesaría un total de 12.000 toneladas de combustible magnox, lo cual implica que, en 12 años, se reprocesarían anualmente 1.000 toneladas (!). Objetivo ambicioso teniendo en cuenta que durante los últimos años la antigua planta reprocesó unas 400 toneladas anuales. Aunque no resulte sorprendente, BNFL parece haber dejado atrás esta meta de "1.000 toneladas por año".
Si BNFL se propone realmente cerrar la planta B205 en 2012, deberá tener en cuenta que no habrá tiempo suficiente para reprocesar todo el combustible magnox. Esto puede implicar dos cosas: que se anticipen las fechas de cierre de algunas centrales nucleares para reducir la cantidad de combustible magnox que requiera reprocesamiento; o que B205 siga operando después de 2012.
La última opción sería altamente impopular por diversos motivos, entre ellos por el hecho de que BNFL faltaría a su palabra; y porque los altos índices de vertidos al mar provenientes de B205 seguirían contraviniendo el tratado OSPAR (ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 589.5523: "OSPAR 2003: Los vertidos de Sellafield distan mucho del objetivo de emisiones 'cercanas a cero'").
Fuentes: Comunicados de prensa de CORE, 9 de agosto de 2002; 28 de marzo de 2003; 29 de junio de 2004; e-mail de CORE, 12 de julio de 2004; Scottish Campaign for Nuclear Disarmament, 2001
Contacto: Cumbrians Opposed to a Radioactive Environment (CORE), 98 Church Street, Barrow in Furness, Cumbria LA14 2HT, Reino Unido
Tel: +44 1229 833851
Fax: +44 1229 812239
Email: info@core.furness.co.uk
Web: www.corecumbria.co.uk
Tras años de sostener una postura de línea dura, el primer ministro Howard finalmente tuvo que abandonar los planes de emplazar un repositorio nacional cerca de Woomera, en Australia Meridional. Actualmente se espera que Howard cancele completamente los planes del repositorio nacional. El gobierno federal de Australia deberá buscar rápidamente un lugar para almacenar desechos nucleares de nivel bajo e intermedio producidos por los organismos federales. Los gobiernos estatales deberán buscar sus propias soluciones al problema del almacenamiento de desechos.
No Nukes News, julio de 2004, Nº 2