publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 12 de marzo de 2004
Durante los días, semanas y meses posteriores al accidente en Three Mile Island (TMI), el mundo presenció manifestaciones contra la energía nuclear sin precedentes. Decenas de miles de personas realizaron protestas en países de toda Europa Occidental, Japón y Australia, así como en los Estados Unidos, donde hasta 120.000 personas se concentraron en Washington DC, en la mayor manifestación en EEUU desde la guerra de Vietnam. Antes de TMI, una gran parte del público consideraba a los manifestantes antinucleares extremistas aprensivos, sobre todo por la propaganda pro nuclear. No obstante, más tarde se unieron al movimiento para oponerse a lo que finalmente reconocieron como un claro peligro actual.
(605-606.5591) WISE Ámsterdam - Hubo, desde luego, otros accidentes e "incidentes" en plantas nucleares antes de la catástrofe en Harrisburg, aunque una conspiración de silencio siempre había tapado estos acontecimientos. La información sobre los riesgos reales de la generación de energía nuclear era rigurosamente censurada - la energía nuclear era el salvador que nos rescataría de las garras de las naciones ricas en petróleo y sedientas de dinero que le exigían un rescate al pobre Occidente por los recursos energéticos. La industria afirmaba que los ambiciosos programas nucleares romperían de una vez por todas la dependencia del petróleo importado.
La energía nuclear era para muchos, incluido el ex presidente estadounidense Carter, el "último recurso" para satisfacer la creciente demanda energética de la población mundial. Luego de la Segunda Guerra Mundial, los científicos afirmaron que la energía nuclear serviría de combustible para cualquier cosa, como aviones, camiones y barcos, y que además se convertiría en la principal fuente de combustible doméstico económico y siempre disponible. En la frenética búsqueda de alternativas energéticas, los gobiernos recurrieron sin demoras a la opción nuclear, prestando poca atención a las voces que pedían prudencia. Los gobiernos y la industria señalaban que el combustible nuclear era limpio, económico y seguro - el público no tenía de qué preocuparse; hasta que sí tuvo un motivo…
La causa y el alcance del accidente en Harrisburg fueron y todavía son motivo de acalorados debates. Diversos artículos anteriores de este boletín informativo analizaron las verdades y mitos en torno a TMI, no obstante, 25 años después, todavía no se alcanzó un consenso - excepto entre los grupos de ideas afines. Los defensores nucleares alegan, cada vez que pueden, que, pese a la gravedad del acontecimiento, el accidente estuvo exitosamente contenido, lo cual demuestra que, de hecho, las medidas de seguridad funcionaron. Dijeron que los sistemas de protección funcionaron como debían y que si no hubiera sido por esos molestos operarios humanos…En sus ojos nublados por las cataratas, y según sus discutibles cálculos, los daños al medio ambiente y a los seres humanos fueron mínimos. Cualquier informe que indicara lo contrario tenía el simple propósito de infundar temor.
A pesar de estas garantías, había un gran sentimiento de sospecha y descontento; las personas estaban abriendo los ojos al hecho de que habían sido mal informadas y engañadas, y acudieron al movimiento antinuclear en busca de respuestas. Las organizaciones ambientalistas pudieron alzar su voz de oposición y contaron con más seguidores, a medida que las personas comenzaron a cuestionar la palabra de sus gobiernos.
La confianza pública cada vez menor comenzaba a representar una seria amenaza para el crecimiento nuclear y, en 1981, el director general de la Agencia Internacional de la Energía, Dr. Ulf Lantzke, señaló que era necesario implementar un programa de acción internacional para restaurar la imagen de la industria nuclear. Sin embargo, la disminución del apoyo público no fue la única barrera contra el crecimiento nuclear. Los crecientes costos de construcción y las altas tasas de interés también cumplieron un rol en aumentar las dificultades que enfrentaban las compañías nucleoeléctricas. La falsa afirmación de que la energía nuclear era barata se hizo cada vez más evidente a medida que los opositores obtuvieron un mayor acceso a la información y supieron cómo compartirla con el público.
Inmediatamente después del accidente, los países nucleares - particularmente los que utilizaban reactores tipo estadounidenses - enviaron a sus expertos nucleares a Pennsylvania, para estudiar las causas del accidente y planificar revisiones de sus propios programas, con el fin de evitar que suceda este tipo de catástrofe en sus propios países. Hubo algunas concesiones menores para el movimiento antinuclear, a partir de que Alemania "pospusiera" los planes de construcción de una planta de reprocesamiento en Gorleben. El gobierno holandés también aplazó un plan de disposición de desechos, mientras que, en EEUU, se cerraron las plantas de Babcock & Wilcox (constructores de los reactores de TMI). Pese a estas primeras concesiones, algunos gobiernos no desistieron en lo más mínimo de su intención de continuar en el sendero nuclear elegido. Francia, por lo pronto, no apoyaba el cambio. Sus funcionarios le garantizaron al país que un accidente como el de TMI no podría ocurrir en Francia, ya que los sistemas de refrigeración y controles automáticos eran completamente diferentes a los de TMI. Japón también rehusó realizar cambios inmediatos en su política energética, aunque prometió aumentar las medidas de seguridad y revisar y fortalecer los sistemas según fuera necesario.
El accidente en TMI también dio origen a la oposición política. En España, los partidos socialista y comunista pidieron una moratoria nuclear, mientras que, en Bélgica, el alcalde de la ciudad Huy ordenó el cierre inmediato del reactor de agua presurizada (PWR) de Tinhange, el cual había sufrido dos accidentes en 1978 - esta decisión fue posteriormente anulada por una orden ministerial. En Suecia, la oposición política, liderada por el ex primer ministro Tor Bjorn Falldin, quien había renunciado en 1978 por una disputa en torno al programa nuclear del país, le exigió al gobierno cerrar el reactor Ringhals-2 - del mismo tipo que el de TMI. El Parlamento danés también debatió la cuestión, cuando unas 25.000 personas manifestaron su oposición a dos reactores de la central nuclear Barsebäck en Suecia, a unos 20 km de Copenhague.
Investigaciones posteriores al accidente centraron la atención en los factores humanos que afectan la operación de las centrales nucleares. La insistencia previa en que la energía nuclear era totalmente segura contribuyó a las relajadas normas de seguridad por parte de los operadores nucleares. Los investigadores del accidente consideraron esta cuestión el factor más importante para garantizar que no se repita un acontecimiento de estas características. A raíz de la fusión accidental del núcleo, atribuida principalmente a desperfectos mecánicos y a error humano, no se exigieron importantes cambios de diseño en los reactores occidentales, aunque sí mejoras y revisiones de los controles e implementación de programas de capacitación para operarios.
Veinticinco años después del primer accidente mundial por fusión del núcleo de un reactor, todavía vivimos bajo la amenaza nuclear. La industria nuclear vuelve a anunciar con bombos y platillos el "restablecimiento/renacimiento", mientras observamos cómo los gobiernos continúan promoviendo la peligrosa idea de que la energía nuclear es nuestra mejor opción. Pese a todas las pruebas documentadas de los enormes e irrecuperables costos de la energía nuclear, y no digamos ya los riesgos - proliferación, salud y medio ambiente - la voluntad política de cambio todavía no se hace sentir. Finlandia se convirtió en el primer país de Europa Occidental que encarga en al menos una década un nuevo reactor, mientras que se cree que Francia, el Reino Unido y Estados Unidos consideran proyectos de nuevos reactores. El desacertado gobierno sudafricano planea construir un reactor no probado, el reactor modular de cama granular (PBMR) y, en Asia Oriental, los lugares de construcción de plantas crecen rápidamente.
Si es que alguna vez se aprenderá de las lecciones de TMI y Chernobil, quienes todavía recuerdan el horror de esos accidentes deben continuar hablando, gritando, enseñando y revelándonos lo que desconocemos. Los aniversarios como éste indudablemente les causan dolor a las víctimas y sobrevivientes. Sin embargo, siempre deben utilizarse para hacerles recordar a aquéllos con poca memoria los verdaderos horrores de la energía nuclear en todas sus formas, en espera de que pronto podamos convencer a los gobiernos de que dejen de poner nuestras vidas en peligro.
Fuentes:
The Telegraph Journal, 2 y 5 de abril de 1979; Financial Times, 19 de abril de 1979; WISE Bulletin mayo/junio 1979; Financial Times, 4 de febrero de 1981; Financial Times, 13 de junio de 2001; IEEE Spectrum, noviembre de 2001; www.nei.org, marzo de 2004; Uranium Information Center, noviembre de 2003; AIEA, 14 de octubre de 2003; www.bellona.org, 22 de septiembre de 2003
Contacto: WISE Ámsterdam
En El Monitor Nuclear de WISE/NIRS (y anteriormente en WISE News Communique), ofrecimos noticias sobre las secuelas del accidente en TMI en diversas oportunidades. A continuación presentamos la introducción de los artículos más importantes publicados hasta la fecha. Puede leerlos visitando nuestro sitio Web en www.antenna.nl/wise. Busque los artículos haciendo clic en "newsletter" o "boletín" si el artículo está escrito en español.
WISE Bulletin 5 (mayo/junio 1979): Harrisburg accident sets off chain reaction around the world
Resumen de acciones en diversos países tras el accidenten en TMI, en los cuales decenas de miles de personas se reunieron para realizar manifestaciones.
WISE News Communique 467 (28 de febrero de 1997): Study reexamines 1979 TMI accident cancer
Análisis de NIRS del estudio de 1997 realizado por Steve Wing, publicado en Environmental Health Perspective. Wing realizó una reevaluación del estudio sobre Three Mile Island llevado a cabo por la Universidad de Columbia, a menudo citado como prueba de que el accidente no provocó efectos colaterales. Wing descubrió que entre las personas que vivían más cerca de la ruta de escape de la nube radioactiva, había una mayor incidencia de todo tipo de cáncer, particularmente cáncer de pulmón y leucemia.
WISE News Communique 488 (13 de marzo de 1998: Investigators suspected sabotage at TMI
Scott Portzline informó que el sabotaje podría haber sido una de las causas del accidente. Llegó a esta conclusión fundamentándose en 30.000 páginas de documentos de los Archivos Nacionales y de la NRC. El accidente comenzó cuando se cerraron válvulas de un sistema condensador - los motivos todavía son desconocidos. El análisis de Portzline llega a la conclusión de que el sabotaje nunca podría ser excluido.
WISE News Communique 507 (26 de marzo de 1999): Twenty years of problems at TMI
Resumen de los 20 años de problemas en TMI escrito por Three Mile Island Alert. Sobre los costos de las operaciones de limpieza y los incidentes durante los trabajos de decomisionamiento.
WISE News Communique 538 (10 de noviembre de 2000): 21 Years later, government denies Three Mile Island accident was extraordinary
Veintiún años (!) después de que Public Citizen le pidiera al gobierno federal declarar el accidente en TMI acontecimiento nuclear extraordinario, la NRC finalmente respondió. Según la agencia federal, la fusión accidental del núcleo no fue extraordinaria. La NRC negó importantes lesiones personales, consideradas criterios necesarios para determinar si un acontecimiento fue o no extraordinario.
WISE News Communique 554 (21 de septiembre de 2001): U.S. attacks: the Three Mile Island connection
El World Trade Center fue blanco de un atentado terrorista en 1993, ideado por un grupo que se entrenó cerca de TMI. Según Three Mile Island Alert, existen pruebas de que los terroristas se entrenaron a sólo 30 millas (50 km) de TMI, donde practicaron simulacros de ataques nocturnos en una subestación de energía eléctrica. Cuatro días después del atentado, el periódico The New York Times recibió una carta, posteriormente autenticada por las autoridades federales, en la cual los terroristas amenazaban con atacar otros blancos que incluían a "blancos nucleares" con "150 soldados suicidas".
El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 576 (8 de noviembre de 2002): Ciencia a la venta: TMI y la Universidad de Pittsburgh
Eric Epstein (TMI Alert y EFMR Monitoring Group) critica un estudio de la Universidad de Pittsburgh, que sugiere que no se produjo un aumento de los índices de cáncer cerca de TMI. Epstein llega a la conclusión de que el estudio de Pittsburgh se fundamentó en estudios de salud desactualizados e inexactos de los '80, financiados básicamente por la industria.
Los siguientes son sitios Web con más información e historias sobre TMI. Estas páginas Web son del movimiento antinuclear así como de la industria y el gobierno.
www.besafenet.com/nuclear.htm. BE SAFE es una coalición de organizaciones locales, estatales y nacionales (incluida NIRS) que está organizando eventos educativos del 22 al 28 de marzo, para conmemorar la catástrofe y exigir medidas que eviten los peligros nucleares.
www.tmia.com. Probablemente el sitio Web más amplio sobre el accidente de 1979, de la organización Three Mile Island Alert. El sitio contiene información sobre los primeros días del accidente, los antecedentes de problemas de seguridad en TMI, y fotos de plantas y animales deformes.
www.efmr.org. El EFMR Monitoring Group es una organización de monitoreo radiológico independiente situada cerca de TMI y de la central nuclear Peach Bottom. La organización está integrada por ciudadanos que registran cada uno cinco mediciones radiológicas por día.
www.tmi-cmn.org. Sitio Web de Three Mile Island Citizen Monitoring Network, organización de base local. Esta organización utiliza 30 estaciones remotas para medir los niveles de radiación en las cercanías de TMI.
www.ucsusa.org/clean_energy/nuclear_safety/page.cfm?pageID=183. Análisis de Union of Concerned Scientists (UCS) sobre las lecciones aprendidas desde la perspectiva de la seguridad, y de las lecciones que fueron ignoradas u olvidadas.
www.nrc.gov/reading-rm/doc-collections/fact-sheets/3mile-isle.html. Folleto informativo sobre TMI de la Comisión de Regulación Nuclear (criticado en este número de El Monitor Nuclear). Incluye un diagrama de los sistemas de la planta que resultaron afectados en el accidente.
www.world-nuclear.org/info/inf36.htm. Información de la Asociación Mundial de la Energía Nuclear
www.nei.org/doc.asp?catnum=3&catid=294. Folleto informativo del Nuclear Energy Institute (NEI) de EEUU.
INES
La Escala Internacional de Accidentes Nucleares (INES) fue creada por la AIEA y la OECD en 1990 para estandarizar los informes de accidentes e incidentes nucleares y comunicarlos al público. La escala comienza en cero (ningún impacto en la seguridad) y asciende hasta 7 ("accidente grave"), para denominar a un accidente como el ocurrido en Chernobil. El accidente en TMI fue clasificado en el nivel 5, accidente con riesgos fuera de la planta y ningún daño de la vida humana - esta cuestión, desde luego, es discutible, particularmente dadas las pruebas señaladas en este boletín informativo.
www.uic.com
Convención de Seguridad Nuclear
El primer instrumento legal internacional sobre la seguridad de las centrales nucleares en todo el mundo entró en vigor en 1996. Los países participantes se comprometieron a mantener un alto nivel de seguridad suscribiéndose a parámetros internacionales.
www.uic.com
Defensa en profundidad
Concepto basado en diversos niveles de protección conforme a la implementación de sucesivas barreras que evitan la dispersión de material radioactivo en el medio ambiente (denominado concepto de múltiples barreras). Existen dos niveles de protección: prevención - protección de las barreras al impedir daños contra las plantas y las barreras en sí mismas; y corrección - medidas adicionales para proteger el medio ambiente si las sucesivas barreras resultan ineficaces.
www.avn.be/uk/4_nucleaire/did_fr.asp
Coordinación globalizada sobre problemas de seguridad nuclear
La coordinación internacional se basa en la idea de que "un accidente en un lugar determinado es un accidente en todo el mundo". Importancia de las redes de información globales para compartir conocimientos y experiencia operativos; de las inspecciones externas internacionales para identificar la "mejor práctica" para ayudar a todos los países a alcanzar los niveles operativos; y de la diseminación de lecciones aprendidas cuando se descubren problemas.
www.iaea.org