publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 9 de enero de 2004
La cámara alta del Parlamento británico, la Cámara de los Lores, comenzará la próxima semana un riguroso examen del borrador de una ley destinada a reestructurar el sector nuclear británico, conforme a planes anunciados en 2001. Mediante un amplio "proyecto de ley sobre energía", que incluye otras facultades para apoyar la rápida expansión de las energías renovables, el gobierno establecerá el organismo Nuclear Decommissioning Authority (NDA).
(601.5568) Amigos de la Tierra Europa - La NDA (Autoridad de decomisionamiento nuclear) será propietaria y asumirá la responsabilidad de la mayoría de las plantas nucleares que actualmente pertenecen a British Nuclear Fuels Ltd. (BNFL) y al organismo UK Atomic Energy Authority (UKAEA), y posteriormente saldará las deudas que existan. El nuevo organismo ofrece supuestamente un enfoque unificado y públicamente creíble de gestión del "legado nuclear" británico, aunque un examen más profundo demuestra que esto no es así.
En primer lugar, la NDA es responsable de sólo algunas instalaciones nucleares británicas, ya que las siete instalaciones que pertenecen a British Energy pasaron a manos privadas. La NDA tampoco asume la responsabilidad del importante pasivo nuclear militar proveniente de antiguos y actuales sistemas armamentísticos.
En segundo lugar, la NDA es únicamente responsable del decomisionamiento y no de la gestión de desechos y/o su disposición, debido en parte a que el Reino Unido aún intenta desarrollar una política de gestión de desechos pero también a que la industria y sus promotores en el gobierno prefieren aplazar lo máximo posible los costos políticos y financieros de construir un repositorio nuclear.
En tercer lugar, se le permitió a BNFL llevar a cabo sus operaciones, en particular en Sellafield. El reprocesamiento (en las plantas THORP y magnox) produce aún más desechos radioactivos que la NDA supuestamente tiene que disminuir. Esto es una tontería en términos económicos y genera inquietudes ambientales y de seguridad.
Por último, el Reino Unido no ha descartado la construcción de nuevos reactores, lo cual, desde luego, aumentaría aún más el legado nuclear, con o sin reprocesamiento.
Estos planes fueron duramente criticados por Greenpeace y otras organizaciones, quienes afirman que las lagunas jurídicas que se introdujeron en el borrador del proyecto de ley el año pasado crearon mecanismos que permiten que el sector nuclear reciba ayuda financiera permanente. Esto corresponde no sólo a la empresa estatal BNFL y a UKAEA, sino también a la empresa privada British Energy y, de hecho, a cualquier otro operador nuclear que surja en el futuro. Tal ayuda no parece compatible con las normas internas de mercado de la UE que buscan garantizar la competencia justa entre los proveedores de energía.
Se espera que el proyecto de ley se convierta en ley en el verano [boreal], para permitirle a la NDA comenzar a funcionar en otoño o a principios del año próximo. Una vez activa, se calcula que la NDA requerirá alrededor de £ 1000 millones (US$ 1,8 mil millones) anuales durante los próximos diez años, y más a partir de entonces.
Mientras tanto, otro análisis de la estrategia futura de BNFL que realizó el gobierno llegó a la conclusión de que se le permitirá a la empresa mantener su departamento de reactores Westinghouse, adquiridos en 1998. Especulaciones previas habían sugerido que dichos reactores serían vendidos, ya que no encajaban con la idea de que BNFL se convierta en una empresa dedicada exclusivamente a la limpieza nuclear. No obstante, esta no fue la única opinión sostenida dentro del gobierno británico. El Ministerio de Industria, propietario de los reactores Westinghouse vía BNFL, prometió volver al tema de apoyar la construcción de nuevos reactores, que posiblemente podrían provenir de Westinghouse. ¿La fecha? En 2006, justo después de las próximas elecciones generales.
Fuente y contacto:
Mark Johnston, Amigos de la Tierra Europa
e-mail: mark.johnston@foeeurope.org
Si desea más información consulte la página: www.greenpeace.org.uk o escriba a pete.roche@uk.greenpeace.org