publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 11 de julio de 2003

BNFL anuncia una pérdida millonaria; se abandonan los planes de privatización


El 9 de julio, la empresa británica British Nuclear Fuels (BNFL) anunció una pérdida de más de mil millones de libras (US$ 1,7 mil millones), correspondiente al año fiscal 2002-2003 (el cual finalizó el 31 de marzo de 2003). BNFL responsabilizó a los altos costos de decomisionamiento de las centrales nucleares y a los continuos problemas técnicos en su polémica planta de reprocesamiento en Sellafield por el desastre financiero.

(590.5531) Bellona Foundation - La semana anterior, Patricia Hewitt, secretaria de Estado de Comercio e Industria británica, finalmente abandonó los planes consistentes en privatizar parcialmente a BNFL, debido a sus constantes pérdidas, implicando que la empresa continuaría bajo la protección financiera del gobierno británico.

Según informó el periódico británico The Guardian, Hewitt le dijo a la Cámara de los Comunes británica que privatizar a la empresa ya no constituía una opción. Su predecesor, Stephen Byers, había pospuesto los planes de privatización del 49% de BNFL el año pasado, luego de que se hicieran públicos controles de calidad deficientes y una mala administración de la empresa estatal, que desataron un escándalo.

Actividades de limpieza
Las actividades de limpieza en Sellafield y otras plantas hizo que las cuentas de BNFL estén en números rojos. Durante el año fiscal 2001-2002, BNFL informó una pérdida de £ 1,9 mil millones (US$ 3,2 mil millones), la mayor en toda la historia de la empresa (ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 571.5422: "BNFL se enfrenta al problema de los desechos ‘explosivos’ y a la pérdida más grande de su historia" Todo esto está teniendo catastróficos resultados en el balance final de la empresa, y no parece haber indicios de mejoras.

La empresa se encuentra además entre la espada y la pared en términos de sus deberes. Durante los últimos tres años, BNFL cerró tres centrales nucleares que distaban mucho de haber alcanzado el final de su longevidad. Pero ahora las centrales tienen que ser decomisionadas; el año pasado los costos por decomisionamiento se dispararon a £ 415 millones (US$ 693 millones).

Además de estos males, la empresa tiene constantes problemas técnicos con la Planta de Reprocesamiento de Óxido Térmico (THORP), en Sellafield. Las frecuentes demoras en sus actividades de reprocesamiento provocaron el incremento de las pérdidas financieras y el constante enojo de los clientes de BNFL.

Dos años atrás, The Independent informó que todos los clientes extranjeros de THORP amenazaron con rescindir sus contratos con BNFL. Empresas alemanas y japonesas, firmas en Suiza, Holanda e Italia, todas le advirtieron a BNFL que podían rescindir los contratos, lo que le hubiese significado a BNFL una pérdida de £ 6 mil millones (US$ 10 mil millones) (ver WISE News Communique 549.5276: "Sellafield: THORP customers threaten to withdraw business; discharge levels 20 time German standards"). En todos esos casos se alcanzó un acuerdo. Pero las actuales dificultades de BNFL están provocando una nueva confrontación.

Este año, las empresas eléctricas alemanas amenazaron nuevamente con rescindir sus contratos con Sellafield. Entre las empresas que están considerando darle la espalda a Sellafield, se encuentra la mayor empresa nuclear de Alemania, Eon Energie AG, informó recientemente Nuclear Fuel.

NUEVO DIRECTOR EN BNFL

Los activistas realizarán una campaña contra Michael Parker, el nuevo director ejecutivo de BNFL, poniendo de relieve sus insatisfactorios antecedentes ambientales en su anterior trabajo en Dow Química. Parker fue nombrado el 3 de julio, el mismo día en que Patricia Hewitt, secretaria de Estado de Comercio e Industria, dijera que había abandonado los planes de privatización de BNFL. Parker cobrará un sueldo básico de £ 550.000 (US$ 920.000) anuales, 50% más que su predecesor Norman Askew. En febrero, Askew anunció que se retiraría este verano [boreal], luego de haber sido gerente general desde marzo de 2000.

Michael Parker ocupaba el cargo de gerente general de Dow y fue despedido en diciembre de 2002, luego de nueve trimestres de cifras desalentadoras. La fusión de Dow con Union Carbide en 1999 lo volvió a enfrentar con activistas que realizaban campañas por la indemnización de las víctimas del accidente ocurrido en 1984 en Bhopal, en la fábrica de pesticidas que operaba Union Carbide en la India. Aunque Bhopal es sólo uno de los problemas que generaron roces entre Parker y los ecologistas. En Midland, Michigan (EEUU), los ríos del lugar tienen niveles de dioxinas que superan hasta 80 veces los límites legales, como resultado de los vertidos de Dow. Dow llegó a un acuerdo con el departamento de medio ambiente local para multiplicar por nueve los niveles aceptables de dioxinas, legalizando así la mayor parte de la contaminación. Dicho acuerdo fue posteriormente anulado.

Greenpeace realizará una campaña poniendo de relieve las acciones de Parker en Dow y cuestionando su nombramiento como director ejecutivo de BNFL.
The Independent, 7 de julio de 2003; www.bnfl.com

BNFL todavía optimista
En un comunicado de prensa, el siempre optimista presidente de BNFL, Hugh Collum, realizó comentarios acerca del desalentador estado financiero de su empresa. "El último año fue ciertamente difícil para BNFL, pero se preparó el terreno para el futuro desarrollo de la empresa. Mantuvimos el impulso de los últimos tres años, terminando una reorganización que actualmente alínea nuestro comercio internacional", señaló en su declaración.

Collum dijo que la secretaria de Estado Hewitt anunció recientemente que el gobierno y la junta directiva de BNFL acordaron realizar una evaluación conjunta de las opciones de estrategias alternativas para BNFL.

Costo de los desechos
Durante los próximos años, el rol principal de BNFL en materia de limpieza de desechos nucleares disminuirá a medida que el gobierno británico establezca el organismo Liabilities Management Authority, o LMA, el cual se encargará de las responsabilidades de gestión de desechos de BNFL . Según el plan recientemente anunciado, el LMA se hará cargo de los £ 40,5 mil millones (US$ 67,6 mil millones) necesarios para los trabajos de limpieza, para evitarle a BNFL la responsabilidad de limpiar sus propios desperdicios. Los contribuyentes británicos, en cambio, mediante los subvención gubernamental a LMA, sufrirán las consecuencias de la erradicación de los desechos nucleares.

Fuente y contacto: Bellona Foundation, P.O.Box 2141, Grünerlokka, 0505 Oslo, Noruega Tel: +47 23234600; fax: +47 22383862
e-mail: info@bellona.no
Web: www.bellona.org


- -
-
  inicio > boletín > buscar > quiénes somos > vínculos > contenido  
-
- - -