publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 13 de junio de 2003
(588.5519) WISE República Checa – El 2 de enero, hubo otro indicio de problemas en el reactor Temelin-1. Aunque CEZ (Czech Energy Utility) no emitió ningún comunicado, el resumen diario ("daily overview") del sitio Web de CEZ (www.cez.cz), indicó que la potencia de salida descendió bruscamente de un 32 % a solo un 4 % de su potencia nominal (1000 megavatios). Más tarde ese mismo día se confirmó que Temelin-1 operó nuevamente a un 55% de potencia. Además de esta breve información técnica publicada en la Web, no se informó ninguna otra cosa a la prensa.
Este incidente fue luego explicado por problemas en el software de la planta, debido al cual las barras de control ingresaron demasiado rápido y – como informó personal de la planta – provocó un choque térmico en el núcleo del reactor. Cuando se descubrió este incidente, tanto CEZ como SUJB (State Office for Nuclear Safety) le restaron importancia y señalaron que no existía motivo para informar al público, debido a que "no era un scram clásico" (parada de emergencia).
Dos semanas más tarde, el 20 de enero, Temelin-1 fue cerrado debido a un escape de aceite en su exclusiva turbina de alta velocidad de 1000 megavatios. Éste fue otro revés para los directivos de Temelin, quienes habían afirmado que a partir de 2003 Temelin operaría sin problemas. Según los directivos, se identificarían las causas y se harían las reparaciones durante la fase de puesta en marcha. A fines de enero, Temelin-1 fue parado dos meses por mantenimiento y recarga de combustible (gastado).
El 3 de marzo, Temelin-2 alcanzó el 100% de potencia por primera vez, nueve meses después de alcanzar la criticidad. Como uno podía imaginarse por los acontecimientos de los últimos años en su hermano Temelin-1, esta situación no duró mucho. Apenas tres días después, el 6 de marzo, el reactor tuvo que ser cerrado debido a una pérdida en una soldadura del circuito de refrigeración secundario. CEZ anunció que no había ocurrido nada grave, y que el reactor volvería a operar a plena potencia en las próximas 24 horas. No obstante, apenas unas horas después, admitió que transcurrirían al menos dos semanas antes de que sea reiniciado.
Finalmente, el cierre duró tres semanas y el reactor fue reiniciado el 27 de marzo, bajo presión política: tuvo lugar tan solo unas horas antes de que el presidente checo Václav Klaus realizara una visita. Klaus ocupaba la presidencia de la República Checa en 1993, cuando aprobó el plan para terminar la construcción de Temelin (ver WISE News Communique 534.5199: "Temelin: criticality after 17 years of construction?"). En ese entonces, Klaus prometió que Temelin podría ponerse en funcionamiento en 1995.
¿Puede imaginarse qué sucedió cinco días después de la visita de Klaus y el rápido reinicio de Temelin-2? El reactor tuvo que ser cerrado nuevamente el 1 de abril. Hubo una falla durante una prueba de simulación de la parada de la turbina, cuando el sistema no reaccionó adecuadamente. Al igual que en incidentes previos, la "política de libre acceso a la información", anunciada orgullosamente tanto por CEZ como por SUJB, también sufrió un bloqueo informativo – no se informó a los medios hasta que ONGs pidieron una explicación.
La interminable historia de cierres y reinicios de Temelin alcanzó un punto digno de mención en abril. El 12 de abril, se realizó en Temelin-2 una prueba de plena potencia durante 144 horas (6 días a 100% de capacidad), luego de la cual, SUJB supuestamente iba a aprobar el exitoso paso de la fase de puesta en marcha y le otorgaría a CEZ una licencia por la operación de prueba a plena potencia. Lo cierto es que SUJB otorgó dicha licencia el 14 de abril, es decir, mucho antes de que se cumpliera la prueba de 144 horas(!).
Posiblemente la motivación que llevó a esta rápida y "curiosa" aprobación fue ayudar a una industria nuclear en tiempos difíciles. El proveedor general de Temelin, Skoda Praha, estaba al borde de la quiebra (sin nuevos contratos y con multas que ascendían a US$ 20 millones por la demora de la puesta en marcha de Temelin-1) y seguramente se presionaba para que no haya demoras en Temelin-2.
De este modo, el 6 de mayo, CEZ pudo celebrar el hecho de que los dos reactores de Temelin operaban a plena potencia, generando por primera vez 2000 megavatios de electricidad. Se cumplían exactamente 10 años de la decisión gubernamental de 1993, y 20 años del comienzo de la construcción.
La felicidad no duró mucho debido a que, el 12 de mayo, la siguiente pérdida de potencia tuvo lugar en Temelin-1 a raíz de escapes en una bomba. La siguiente falla no se hizo esperar – el 15 de mayo, falló un generador de Temelin-2, provocando que el reactor operara a un 5% de potencia. Las personas podrían empezar a apostarle a Temelin como lo hacen con la lotería: por momentos se cierra, por momentos se reinicia, pero nunca permanece estable. (¿Adivinen qué?: El 25 de mayo, Temelin-2 fue cerrado inesperadamente debido a la ruptura de una tubería del sistema de la turbina. Debido a que esto sucedió durante el fin de semana, CEZ no se molestó en informar a los medios de comunicación. Por esta razón, el lunes solamente publicó información sobre "el exitoso paso de una prueba de alimentación autónoma que tuvo lugar durante el fin de semana").
CEZ se convierte en un supermonopolio
Cuanto peor es el comportamiento funcional de Temelin, más tenaces son los esfuerzos por garantizar estructuralmente la posición de CEZ en el mercado eléctrico. Luego del fracasado intento de "privatizar" a CEZ, vendiéndola a la empresa estatal francesa EdF (Electricité de France) el año pasado (ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 573.5438: "Puesta en marcha de Temelin 1, marcha atrás de Temelin 2"), el Ministerio de Industria checo utilizó otra estrategia para garantizarle a CEZ el monopolio en el mercado interno. Incluso los altos cargos de CEZ admitieron que esto era la única manera de mantener viva a CEZ y a sus poco competitivas centrales nucleares en un mercado europeo de energía cada vez más liberalizado.
El plan era bastante simple: "Construyamos el supermonopolio nosotros mismos, sin los franceses". Lo que el gobierno hizo fue tomar sus acciones en las empresas distribuidoras regionales (existen 8 de este tipo), y vendérselas a CEZ (la cual ya era propietaria de la mayoría estatal) a un muy bajo precio. Esto ayudó a que CEZ sea propietaria de más del 50 % de las acciones de 6 de 8 distribuidores, y a que, de hecho, tenga un control absoluto del mercado eléctrico en la mayor parte de la República Checa.
Los directores de las empresas distribuidoras que criticaron este plan simplemente fueron destituidos de su cargo y reemplazados por el gobierno – el hecho más perturbador de este tipo tuvo lugar, a fines de febrero, en la distribuidora regional de Moravia del Norte, donde se vende el mayor volumen de electricidad. Esta empresa distribuidora alcanzó notoriedad por sus conflictos con CEZ y por animarse a implementar una política de mercado muy exitosa: decidió no comprarle electricidad a CEZ para en cambio favorecer a otros productores e importar electricidad de Polonia. El gobierno reemplazó a sus directores y a otros altos cargos solamente porque no cooperaron lo suficiente con CEZ.
La última gran fusión de CEZ con empresas distribuidoras tuvo lugar el 1 de abril, una vez que lo aprobara la oficina antimonopolio checa. Políticos y medios de comunicación presionaron a dicha oficina, que también había criticado el plan, para que permita la fusión; por lo tanto, ésta finalmente le exigió a CEZ que venda una de sus 6 empresas distribuidoras bajo control mayoritario. Actualmente, todo apunta a que CEZ realizará acuerdos con otro competidor, E-On, de modo tal de dividirse el mercado. CEZ será propietaria exclusiva de cinco empresas distribuidoras regionales y E-On de las tres restantes.
Nueva política de energía nuclear
Otra medida ofensiva que tomó el gobierno fue proponer una nueva política de energía estatal. Dicha propuesta, cuyo borrador también fue preparado por el Ministerio de Industria, se basa en seis alternativas, aunque todas ellas son versiones convencionales de política energética. Todas ellas se basan en el aumento del consumo eléctrico, abastecido por diferentes mezclas de carbón y centrales nucleares adicionales. Ninguna fue analizada seriamente, ni tuvo en cuenta la reducción de las emisiones de CO2.
Aunque estos documentos e información todavía no fueron publicados oficialmente, el ministro de Industria checo ya declaró a principios de mayo que "Temelin no fue concluida, porque probablemente necesitaremos construir dos reactores nucleares más en el lugar", agregando que los desechos nucleares ni siquiera representan un problema secundario, debido a que existen soluciones técnicas confiables.
Estas declaraciones constituyen prácticamente la antítesis de los nuevos anuncios de localidades "adecuadas para repositorios profundos". Según parece, las autoridades checas no son capaces de aprender de sus propios errores – desde los 90’, esta es la cuarta vez que se anuncia una lista sin informar a los alcaldes y pueblos afectados.
Ahora que se desató una fuerte reacción de grupos ecologistas y el público en general, el ministro permanece en silencio. Aunque queda claro que el modo de pensar de los tecnócratas nucleares no cambió durante los últimos 14 años. Veamos qué sucede con las consultas públicas oficiales. En este momento, representan un gran desafío para los grupos ecologistas y antinucleares checos, incluido el recientemente reformado Partido Verde.
Fuente y contacto: Jan Beranek, WISE República Checa (wisebrno@ecn.cz)
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