publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 16 de mayo de 2003
(587.5518) WISE Ámsterdam – El estudio fue llevado a cabo por Radiation and Public Health Project (RPHP), y fue financiado por Health Foundation of South Florida. RPHP es una organización de investigación independiente sin fines de lucro, creada por científicos y médicos para investigar la relación entre la radiación ambiental, el cáncer y la salud pública. Los principales autores del estudio son el Dr. Ernest Sternglass, profesor emérito de física de las radiaciones de la Universidad de Pittsburgh, el Dr. Jerry Brown, profesor fundador de la Universidad Internacional de Florida, y Joseph Mangano, coordinador nacional de RPHP.
En el sudeste de Florida hay cuatro reactores nucleares en funcionamiento: Turkey Point 3 y 4, en el condado de Miami-Dade y St. Lucie 1 y 2, en el condado de St. Lucie. El estudio estuvo motivado por la creciente preocupación en torno al incremento del cáncer infantil. RPHP estudió datos sobre las emisiones radioactivas de las centrales nucleares, la concentración de radioactividad en el agua de lluvia y el agua potable, los índices de cáncer en la región y los niveles de estroncio 90 en los dientes de bebés del área. Los principales hallazgos del estudio de RPHP son:
Emisiones radioactivas
La radioactividad en el agua de lluvia del condado de Miami-Dade (emitida por Turkey Point) se elevó de un mínimo en 1987-1988, a un nivel estable en 1990-1993, para luego incrementarse un 60% en la segunda mitad de la década de 1990. Las pruebas de bombas atmosféricas estadounidenses finalizaron en 1963, mientras que las de otros países concluyeron en 1980. Las emisiones accidentales provocadas por pruebas de bombas subterráneas finalizaron entre 1992 y 1993. Estas pruebas dieron origen a importantes emisiones de radiación beta. Debido a que la radioactividad en agua continuó incrementándose a fines de los 90', resulta probable que la persistencia de la radioactividad beta en las precipitaciones y el agua potable cerca de Turkey Point y St. Lucie esté provocada por estas dos centrales nucleares.
Radioactividad en el agua potable
Los niveles más altos de estroncio 90 en el agua potable del sudeste de Florida se hallaron dentro de un radio de entre 5 y 20 millas (8-32 kilómetros) desde los reactores de Turkey Point y St. Lucie. Los productos de la fisión como el estroncio 90, el cesio 137 y el yodo 131, siempre son emitidos durante el funcionamiento normal de un reactor. La planta los emite ya sea por aire o agua. Los niveles de estroncio 90 disminuían al alejarse de las plantas nucleares. Esto parece descartar la posibilidad de que las pruebas de bombas nucleares del pasado sean el origen del estroncio 90 en agua potable. La contaminación producida por las pruebas nucleares hubiese originado iguales niveles de radioactividad en todo Florida. Sin embargo, los niveles más altos se registraron cerca de las dos centrales nucleares.
Índices de cáncer en el sudeste de Florida
Desde principios de los 80' hasta finales de los 90', el índice de cáncer en niños menores de 10 años se elevó un 35,2% en los cinco condados más cercanos a los reactores de Turkey Point y St. Lucie. El cáncer infantil en todo el país solo se elevó un 10,8%. Por lo tanto, la cantidad de casos de cáncer infantil se incrementó mucho más rápido en el área de las dos centrales nucleares. En el condado de St. Lucie se observó un acusado incremento del índice de cáncer infantil correspondiente al 35,3%.
Radioactividad en los dientes de bebés de Florida
Los autores del estudio recogieron dientes de 250 bebés para medir las concentraciones de estroncio 90. El estudio reveló que el nivel de estroncio 90 en los dientes de bebés del condado de Miami-Dade se estuvo incrementando desde principio de los 80'. El nivel actual es incluso tan alto como a fines de los 50', cuando EEUU, el Reino Unido y la Unión Soviética realizaron pruebas de bombas atmosféricas. Debido a que la mayor parte de las emisiones de estroncio 90 cesaron cuando terminaron las pruebas atmosféricas, los autores del estudio sospechan que el incremento del estroncio 90 tiene otro origen.
Cuando se compararon las muestras de dientes de 461 bebés de seis condados del sudeste de Florida, cada uno con 24 dientes, con las de otros 12 condados de ese estado (a más de 40 millas de las centrales nucleares), se comprobó que los niveles de estroncio 90 eran 44% más altos en las muestras de los seis condados del sudeste.
En 1982, la concentración promedio de estroncio 90 en los dientes de bebés del sudeste de Florida era de 2,23 picocuries por gramo de calcio. En 1995, esta concentración ascendió a 5,29 picocurie/g de calcio. Este importante incremento del 137% descarta de cuajo la posibilidad de que los actuales niveles estén originados por las pruebas de bombas atmosféricas del pasado. Si esto fuera así, los niveles de estroncio 90 deberían haber descendido.
De un total de 17 dientes de niños con cáncer que viven en los condados cercanos a las centrales nucleares, se halló que 14 tienen niveles de estroncio 90 superiores al promedio registrado en los dientes de niños sin cáncer de esos mismos condados. Además, 11 de estos 14 dientes tienen concentraciones de estroncio 90 mucho más altas. Promediando, el nivel de estroncio 90 hallado en los dientes de niños con cáncer es un 85% más alto que el hallado en dientes de niños sin cáncer.
Conclusiones y recomendaciones
Los autores del estudio llegaron a la conclusión de que las emisiones radioactivas provenientes de las centrales nucleares Turkey Point y St. Lucie son la principal causa del incremento de los niveles de estroncio 90 en los dientes de bebés del sudeste de Florida.
Los niveles de estroncio 90 son mucho más altos en los dientes de niños con cáncer. Estos altos niveles de estroncio 90 en niños con cáncer suscita la pregunta de si la exposición a las emisiones radioactivas de las dos centrales nucleares no es una posible causa del cáncer. Los autores son tajantes en sus conclusiones al señalar que "actualmente existen pruebas de peso que indican que la exposición a las emisiones radioactivas es un importante factor causal". Pero debido a que éste es el primer estudio sobre los niveles de estroncio 90 en Florida, también recomiendan que se realicen más estudios exhaustivos sobre los índices de cáncer y su relación con el estroncio 90, para que se pueda llegar a una conclusión definitiva.
El posible vínculo entre la radiación y el cáncer también debería considerarse en las futuras políticas federales que regulen la operación de los reactores nucleares, especialmente al renovar o prorrogar las licencias de reactores antiguos.
Si desea obtener más información acerca de Radiation and Public Health Project, visite su sitio Web: www.radiation.org. El sitio Web también contiene los resultados de estudios previos del proyecto.
Fuentes:
Contacto: J. Mangano, coordinador nacional, RPHP, 786 Carroll Street, Brooklyn, NY 11215, EEUU
Tel: +1 718 857 9825
e-mail: odiejoe@aol.com
Web: www.radiation.org