publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 25 de abril de 2003
(586.5507) WISE Ámsterdam – La planta descubrió este incidente el 10 de abril a las 22.30 hs., cuando se detectó un repentino incremento de los gases radioactivos emanados por la chimenea de escape. Los monitores de radiación del interior de la sala del reactor alcanzaron niveles alarmantes. La sala del reactor fue evacuada inmediatamente después de que se activara la alarma. Los niveles de radiación disminuyeron una vez que se tomaron medidas técnicas en un sistema de limpieza de combustible que contenía 30 elementos de combustible gastado (1).
En los sistemas de limpieza, se quitan de los elementos combustibles el polvo y las partículas producidas por la corrosión. El sistema había sido provisto por Framatome ANP (empresa conjunta compuesta por la compañía francesa Areva y la alemana Siemens). El sistema de limpieza se coloca en el fondo de la pileta de combustible gastado, junto al reactor, y consiste en un contenedor en el cual se ponen los elementos combustibles (2).
El sistema de limpieza se usó por primera vez en Paks-2 en el año 2001. En ese entonces constituyó la primera prueba mundial que se realizaba de esta nueva tecnología denominada CORD UV/AMDA. Paks-2 tuvo algunos problemas con los elementos combustibles rusos debido a la presencia de depósitos corrosivos. Estos depósitos dieron origen a problemas de circulación de refrigerante que provocaron un cierre no programado por reabastecimiento de combustible . En el 2001, se utilizó por primera vez el nuevo sistema de limpieza químico CORD UV/AMDA para limpiar 148 elementos combustibles y 22 barras de control (3).
Paks-2, de 467 megavatios, fue cerrado el 28 de marzo para realizar las tareas de mantenimiento y recarga de combustible anuales. Los elementos combustibles del reactor fueron almacenados en la pileta de combustible gastado junto al reactor. Parte de los elementos combustibles iban a ser limpiados para optimizar su rendimiento durante la próxima puesta en marcha del reactor (4).
Cuando se descubrió el incidente el 10 de abril, se detectó que las emisiones de gas radioactivo provenían del sistema de limpieza. Los operadores creen que se liberó radioactividad debido a una refrigeración insuficiente de los elementos combustibles del interior del sistema. La chimenea de la central nuclear continuó emitiendo gases radioactivos durante algunos días, aunque los niveles de emisión fueron menores durante las primeras horas posteriores al descubrimiento del incidente (5).
El 11 de abril, el personal de Paks intentó abrir la tapa del contenedor de limpieza, pero se rompió el cable de la grúa que estaban utilizando y la tapa quedó semiabierta. Esto permitió que escaparan gases radioactivos provenientes del agua en ebullición del contenedor. Los gases ingresaron a la sala del reactor y posteriormente escaparon al medio ambiente. Según el organismo regulador Hugarian Atomic Energy Authority (HAEA), la radioactividad fuera de la planta habría sido tan sólo un 10% más alta de lo normal (6).
Combustible dañado
Cuando el 16 de abril se quitó por completo la tapa del contenedor de limpieza, inspecciones de video revelaron que la mayoría de los elementos combustibles (probablemente todos) habían sido dañados (7). El alcance de los daños del combustible motivó la reclasificación del incidente en el nivel 3 de la escala INES (8). No obstante, HAEA dudó reclasificar el incidente por temor a provocar un "revuelo" público injustificado. Aunque tuvo que admitir que el nivel 3 estaba justificado "porque la situación en la pileta era peor de lo que se esperaba" (9).
Los 30 elementos combustibles resultaron gravemente dañados; aparentemente se rompieron y las pastillas de uranio cayeron en el fondo del sistema de limpieza. El daño de los elementos pudo haberse producido cuando los operarios descubrieron que la refrigeración interna no funcionaba correctamente (después de haber observado un incremento de la radioactividad). Una repentina corriente de agua fría dentro del sistema pudo haber roto los revestimientos del combustible a raíz de la tensión térmica.
La cantidad de pastillas de combustible alojadas en el fondo del sistema da lugar a otro motivo de preocupación: que ocurra un accidente de criticidad. En ese caso, se produciría una reacción en cadena apenas se acumule el material fisionable suficiente para ello. Para evitar que esto suceda, se inyectó a la pileta de combustible agua boricada, la cual absorbe neutrones (10).
Según un directivo del cuerpo de inspectores nucleares de Hungría, el reinicio de Paks-2 podría demorarse un año (11). La agencia de prensa húngara MTI informó que si el incidente hubiese revestido mayor gravedad, posiblemente Paks-2 nunca hubiese obtenido un permiso de reinicio (12).
La central estableció ocho equipos de expertos con el fin de realizar un plan para quitar el combustible. Los equipos cuentan con expertos de la planta, la universidad húngara, y especialistas de Alemania y Rusia (13).
Transparencia
La ONG Energy Club instó a las autoridades responsables a revelar datos sobre el accidente y la liberación de radioactividad al medio ambiente. Hasta al fecha, dicha organización no está satisfecha con la respuesta de la planta. Critica al gobierno húngaro por emitir declaraciones como "no hay problema" o "tengan calma", restándole seriedad a lo que sucedió en Paks (14).
La ONG ecologista austriaca Global 2000 envió a Hungría a su equipo del Sistema de Monitoreo Radioactivo (RAMOS), cuando se enteró del incidente que ocurrió en el país vecino. El 17 de abril, el equipo midió los niveles de radiación que había cerca de la planta, obteniendo un resultado de 90 a 130 nanoSievert por hora, equivalente a un nivel de radiación de fondo normal y natural. Sin embargo, en ese entonces – una semana después del incidente – las emisiones de la chimenea habían vuelto a la normalidad. Los niveles de radiación pudieron haber sido mucho más altos inmediatamente después del incidente. Por esta razón, el equipo de monitoreo intentó recoger muestras de suelo cerca de la planta (para verificar la presencia de lluvia radiactiva), pero fue interrumpido por la policía. El equipo de monitoreo le exigió transparencia a las autoridades húngaras, así como la publicación de todos los datos referentes a los niveles de radiación que se registraron después del incidente (15).
En la central nuclear Paks hay cuatro reactores de diseño ruso VVER 440-213. Los otros tres reactores de la dicha central continúan operando después del incidente ocurrido en el reactor 2 (16).
Fuentes:
Contacto: Ada Amon, Energy Club Hungría, 1056 Budapest, Szerb utca 17-19, Hungría
Tel: +361 411 3534
Fax: +361 411 3529 e-mail: ada@zpok.hu Web: www.energiaklub.hu
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