publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 31 de enero de 2003
(582.5489) WISE Ucrania - En octubre de 2002, un grupo de ministros liderado por Oleg Panasovsky propuso reiniciar los inactivos reactores de la central nuclear Chernobil. Los ministros señalaron que cerrar la planta le infligía un daño económico a Ucrania, afirmando que el cierre fue "el peor error cometido en la historia de la ingeniería eléctrica" (1). Alrededor de cien personas, en su mayoría ex empleados de la planta junto con sus familias, realizaron una manifestación en Kiev para apoyar el reinicio de los reactores.
Chernobil fue el escenario del peor accidente nuclear del mundo, cuando, el 26 de abril de 1986, se fusionó accidentalmente el núcleo del reactor Nº 4 de la central, emitiendo a la atmósfera miles de toneladas de partículas radioactivas (2). Nunca pudieron estimarse los daños totales causados por el accidente. Decenas de miles de personas tuvieron que ser evacuadas y Ucrania todavía destina el 5% de su PBI para atenuar la gravedad de los efectos humanos y ambientales causados por el desastre ecológico (3).
Ucrania cerró el último reactor que permanecía abierto (Chernobil-3) en diciembre de 2000, luego de firmar en 1995 un memorando de entendimiento con el G-7 y la Comisión Europea, quienes le prometieron US$ 1,48 mil millones para construir nuevas unidades en Rivne y Khmelnitsky (proyecto K2R4), además de crear el Fondo de Protección de Chernobil, en forma de pago por el cierre y la limpieza de Chernobil (4). Las unidades 1 y 2 se cerraron en 1997 y 1991 respectivamente (5).
Actualmente, el G-7 y la Unión Europea están completando algunos diseños mejorados de un escudo que se construirá sobre el deteriorado sarcófago que cubre el reactor 4. El sarcófago de diseño ruso se construyó en 1995, y en 1999 tuvo que ser reparado. El escudo tendrá un costo de US$ 250 millones, y será construido con 20.000 toneladas de acero. Las dimensiones exactas recién se conocerán cuando Bechtel International Systems, la empresa contratista, las especifique a mediados de 2003, aunque se estima que la estructura tendrá 120 metros de alto, 270 metros de largo y 13 metros de espesor. El escudo, una de las mayores estructuras móviles jamás construidas, se deslizará encima del reactor 4 sobre rieles especiales, para no exponer a los trabajadores de la obra a la radioactividad (6).
La estructura servirá para contener el material radioactivo hasta 100 años, o hasta que Ucrania decida qué hacer con 200 toneladas de uranio y una tonelada de plutonio. Estas sustancias radioactivas se encuentran en una "sopa espesa" de 30 toneladas de polvo de combustible y 2000 toneladas de sustancias inflamables, que los técnicos planean neutralizar con grúas y robots una vez que esté colocado el escudo (7).
Veintiocho naciones, incluyendo las pertenecientes al G7 y la UE, prometieron pagar US$ 768 millones para el Proyecto de Implementación del Escudo, así como para las mejoras realizadas en el sarcófago de concreto en 1999 y para que se realicen más limpiezas en el lugar (8). El escudo está siendo desarrollado por el Departamento de Energía de EEUU y el proyecto TACIS de la UE, con la colaboración de las autoridades ucranianas. El Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) se encuentra administrando los fondos para el proyecto y además suministra financiación para el mismo. El Fondo de Protección de Chernobil, el cual incluye el Proyecto de Implementación del Escudo, es el mayor proyecto ambiental en el que se encuentra involucrado el BERD.
El Dr. Hans Blix, jefe del equipo inspector de armas de la ONU en Irak, fue electo como presidente de la Asamblea de Contribuyentes - el organismo rector del Fondo de Protección de Chernobil - en 1998 y, nuevamente, en 1999. Blix cumplía el cargo de director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica cuando ocurrió el accidente en Chernobil (9).
Contrabando de uranio
Hace algunos meses, varios hombres fueron arrestados en Bielorrusia por contrabandear, a principios de 2002, 1,5 kilogramo de dióxido de uranio 235 y 238 en ese país, aparentemente proveniente de Chernobil. Dirigentes de la KGB bielorrusa realizaron una operación en la que ofrecían US$ 10.000 por una barra de combustible, y exigían además controlar su calidad (10). El precio del 1,5 kilogramo de dióxido de uranio debía rondar entre US$ 250.000 y US$ 800.000 en el mercado negro (11).
Uno de los hombres, identificado solamente por su apellido, Veselovsky, había trabajado en Chernobil como capataz del taller donde, desde 1987, se procesaron elementos radioactivos. Los otros cuatro, todos bielorrusos, no trabajaron en la planta.
Aparentemente se quitaron los números de serie de 5 barras de combustible, haciendo casi imposible determinar su origen. La KGB bielorrusa cree que existen una fuerte relación entre el robo y Chernobil, debido a que Veselovsky tenía acceso a las barras de Chernobil, y las mismas provienen de un reactor RMBK, del mismo tipo que los de la central ucraniana (12).
En 1993, se robaron tubos de zirconio que contenían 7,6 kilogramos de dióxido de uranio escasamente enriquecido, supuestamente provenientes de Chernobil, los cuales terminaron en Bielorrusia en el 2002. Irónicamente, Veselovsky fue un testigo clave de este caso (13).
Referencias:
Fuente y contacto: NIRS/WISE Ucrania, admin@atominfo.org.ua