publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 17 de enero de 2003
(581.5482) N-Base - A partir de 1984, se encontraron 216 partículas en las playas al sur de Dounreay, se recogieron 700 en el lecho marino frente a Dounreay, se hallaron 22 en la playa pública Sandside, tres kilómetros al oeste del lugar, y otras nueve fueron encontradas en el fondo del mar, 8 km al este de Dounreay.
Todavía se desconoce el origen de las partículas; no se comprende el movimiento que sigue la contaminación; no se sabe a ciencia cierta la extensión y ubicación del área contaminada; y nadie puede afirmar si las partículas siguen siendo liberadas al medio ambiente.
La UKAEA cree que ya se detuvo la emisión de partículas, y el año pasado admitió que durante varias décadas, hasta hace cinco o seis años atrás, se liberaron cientos de miles de pequeñas partículas, provenientes de revestimientos molidos de barras de combustible gastado.
Actualmente nadie puede precisar dónde se encuentran las partículas, aunque se cree que probablemente están en el lecho marino, o dispersas sobre una extensa área a lo largo de la costa Caithness en dirección a Orkney. Existe la posibilidad de que las partículas estén en playas distantes fuera del alcance del limitado monitoreo exigido por los entes reguladores, o que incluso hayan sido transportadas a la costa por tormentas o vendavales. La respuesta más elocuente que la UKAEA puede ofrecer son modelos computarizados que sugieren que las partículas se trasladaron hacia el este a aguas profundas.
Nadie conoce su origen. Existen dos versiones oficiales: la cámara de dispersión de una vieja tubería de vertido; y el sistema de drenaje del complejo nuclear Dounreay. La UKAEA reconoce que se vertieron partículas a través de la vieja tubería y cree que se liberaron más partículas cuando, hasta hace unos años atrás, se utilizaron mangueras de alta presión para evacuar partes del sistema de drenaje del complejo nuclear, liberando la contaminación contenida en las tuberías de desagüe. La UKAEA será enjuiciada por estas actividades. En el pasado, se había salido con la suya debido a las relajadas supervisiones reguladoras. Otra posibilidad es que las partículas provengan del polémico pozo de desechos, el cual carece de recubrimiento interior, está inundado y es susceptible al movimiento de las mareas, lo que demuestra que existe una conexión entre las aguas subterráneas y el mar. No obstante, la UKAEA insiste en que el pozo no libera partículas al medio ambiente.
Las críticas al monitoreo en Sandside, exigido por la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Escocia, fueron bien documentadas en estos últimos años, como las que fueron publicadas en N-Base Briefings, y esta polémica continúa hoy en día. Geoffrey Minter, propietario de la playa Sandside, así como sus asesores científicos, creen que las inadecuadas técnicas y equipos que se están utilizando en esa playa solo están descubriendo el uno por ciento de las posible partículas que hay en el lugar.
Después del primer sondeo de lecho marino que se realizó en 1997, en el que se encontraron 35 partículas, se estableció una zona de exclusión pesquera de 2 km. Aunque actualmente se encontraron partículas fuera de esta zona de exclusión, las autoridades rehusaron extender sus límites.
Aunque la UKAEA haga alarde del millón de libras (US$ 1,57 millones) anuales que destinó a sondeos con buzos en los últimos veranos, dicho trabajo solo alcanzó a cubrir una reducida área del lecho marino (aún así se encontraron 700 partículas). Este verano los buzos realizaron un reconocimiento en cinco áreas (cada una del tamaño de un campo de fútbol) fuera de la zona de exclusión, entre Strathy Point y Brims Ness, 8 km al este del complejo. Se encontraron nueve partículas cerca de Crosskirk y al este de Brims Ness. Las cinco áreas representan una fracción reducida del lecho marino en Pentland Firth. Como figura en el contrato de buceo, los buzos no pueden sumergirse más de 25 metros por razones técnicas y de seguridad.
Opciones propuestas por la UKAEA
La UKAEA inició una exposición pública en Caithness y publicó un boletín informativo con detalles de las opciones que considera para el futuro. Una vez que éstas se discutan públicamente, un "panel de accionistas" evaluará las opciones y opiniones y recomendará qué medidas deben tomarse. Estas propuestas luego estarán sujetas a una consulta pública. El procedimiento actual representa el primer ejemplo de "apertura" que demostró la UKAEA hasta ahora.
Las opciones comprenden desde continuar como hasta ahora, realizando monitoreos y extrayendo las partículas halladas, con un costo anual de 250.000 libras, a gastar decenas de millones de libras dragando y limpiando el lecho marino en una extensa área .
Fuente: N-Base Briefing 355, 11 de enero de 2003
Contacto:
NENIG, The Quarries, Gruting, Bridge of Walls, Shetland ZE2 9NR, Reino Unido
Tel: / Fax +44 1595 810 266
E-mail: briefing@n-base.org.uk
Web: www.n-base.org.uk