publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 8 de noviembre de 2002
(576.5458) WISE Ámsterdam - El gobierno del Reino Unido otorgó hasta ahora dos préstamos de emergencia a British Energy. El primero, a fines de agosto, fue por un monto de £410 millones (US$ 640 millones) y tenía validez hasta el 27 de septiembre (ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 573, "En Síntesis"). El 29 de noviembre, el préstamo fue renovado y ascendido a £650 millones (US$ 1 mil millones) (ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 574, "En Síntesis").
Este doble préstamo contraviene los criterios de la UE, que establecen que los fondos de emergencia solamente se pueden otorgar una sola vez.
En una carta dirigida a la eurodiputada Caroline Lucas (Partido Verde), Mario Monti, responsable de Competencia de la Comisión Europea, confirmó que los préstamos eran ilegales. Escribió: "la ayuda financiera que el gobierno del Reino Unido prestó a British Energy se enmarca fuera de la ley, y fue registrada por la Comisión Europea como tal, ya que se otorgó sin una autorización previa de la Comisión".
Los asesores de British Energy le escribieron a Monti exigiéndole que se retracte de esa afirmación, debido a que la Comisión Europea todavía no tomó una decisión final. No obstante, su portavoz dijo: "Lo que Monti dijo acerca de la ayuda financiera es correcto - las cosas no funcionan así".
La Comisión Europea declaró que le corresponde a los tribunales del Reino Unido hacer cumplir la ley. Greenpeace Reino Unido, junto con la compañía de electricidad verde Ecotricity, pidieron al Tribunal Supremo una inspección judicial de los préstamos. Se espera que en dos semanas se realice la primer sesión en el tribunal.
Respuesta de Canadá
Además de ser blanco de las objeciones de Greenpeace y Ecotricity, los préstamos que
otorgó el gobierno fueron criticados por Cameco, copropietario con British Energy de la
compañía Bruce Power. En primera instancia, Cameco había presentado una
objeción al préstamo, pero más tarde, afirmó que prefería evitar
una acción judicial, aunque agregó que quizá se vería obligada a
proteger los intereses de sus accionistas.
Impuestos locales
Además de solicitar préstamos al gobierno del Reino Unido, British Energy le
pidió a los municipios una prórroga por el pago de la contribución tributaria
(impuestos municipales) por sus centrales nucleares. El municipio de Lancaster ya aceptó
prorrogar pagos de £1,7 millones mensuales, por la central nuclear de 4 reactores Heysham,
hasta febrero del 2003. Esto implica que si British Energy va a la quiebra serán los
contribuyentes quienes tendrán que saldar la deuda.
Reunión de accionistas
En medio de este torbellino, British Energy realizó, el 4 de noviembre de 2002, una
reunión general extraordinaria de accionistas, para solicitar que se aumente el
límite de préstamo a £1,6 mil millones (US$ 2,45 mil millones). Los accionistas
no tuvieron más remedio que aceptar este límite, ya que, de lo contrario, la
compañía se hubiese visto obligada a cesar sus actividades.
Amigos de la Tierra señaló que este incremento en el límite de préstamos tendrá consecuencias en los contribuyentes del Reino Unido, debido a que "nadie más que el gobierno va a otorgar préstamos a esta compañía sin futuro". Y agregó: "Ya es tiempo de que la compañía sea intervenida, se elimine la energía nuclear, y se invierta en programas de energía renovable y uso eficiente de la energía".
Fuentes:
Contacto: WISE Ámsterdam