publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 19 de julio de 2002
(571.5427) Jim Green - El gobierno federal y la Organización de Tecnología y Ciencia Nuclear de Australia (ANSTO), propietaria del emplazamiento nuclear en Lucas Heights, en el sur de Sydney, planean cerrar el reactor HIFAR - el único reactor en funcionamiento de Australia - cuando se ponga en marcha el nuevo reactor en 2005-06. La compañía argentina INVAP obtuvo el contrato para construir el nuevo reactor de 20 MW, por 300 millones de dólares australianos (168 millones de dólares estadounidenses).
Dos años atrás, una organización neocelandesa, el Institute of Geological and Nuclear Sciences (IGNS), realizó un estudio, encargado por el gobierno australiano, que reveló que ANSTO había subestimado seriamente la posibilidad de que se produzca un terremoto en el emplazamiento destinado al reactor. El IGNS calculó una aceleración pico en superficie de 0,41 g, comparada con los 0,23 g que había calculado ANSTO. En 2001, un análisis que realizó la Agencia Internacional de Energía Atómica, del estudio de impacto ambiental de ANSTO, recomendó que se recogiera más información acerca de los riesgos que existen de que un terremoto afecte el emplazamiento.
John Loy, secretario general de la Agencia Australiana de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica(ARPANSA), dijo en septiembre pasado que le había pedido a ANSTO que examine el emplazamiento en busca de fallas, y que "esto obviamente no podrá realizarse hasta que se autorice la excavación por medio del otorgamiento de la licencia de construcción". ARPANSA otorgó la licencia de construcción para el reactor en abril. IGNS, contratada por ANSTO para realizar estudios sismológicos, descubrió las fallas sísmicas en junio de 2002. Actualmente, IGNS sigue realizando más estudios.
Wayne Peck, un investigador del Centro de Investigaciones Sismológicas, afirmó que no se producen terremotos regularmente en Sydney, debido a que ésta yace en el centro de una placa tectónica: "El grado de actividad es bajo, aunque se registraron terremotos de importancia en la zona". En 1989, se registró en Newcastle, 110 km al norte de Sydney, el terremoto más destructor de Australia, que ocasionó la muerte de 13 personas. En 1999, se registró cerca de Sydney un terremoto de 4.5 puntos en la escala de Richter. En octubre de 2000, se produjo un terremoto de 2.2 puntos a tan solo 8 km del reactor. En febrero de 2002, se registró otro movimiento sísmico de 3.8 puntos de magnitud 80 km al sur de Sydney. Geoscience Australia registró más de 200 terremotos en Australia en 2001 - aproximadamente 50 más que el año anterior - incluyendo a dos que sobrepasaron los 5 puntos de la escala de Richter.
El descubrimiento de las fallas hizo que los miembros del partido ecologista australiano, los demócratas, Greenpeace, Australian Conservation Foundation, Sutherland Shire Environment Center, y People Against a Nuclear Reactor, entre otros grupos, refuercen sus motivos para que el proyecto sea cancelado.
Giji Gya, de la Asociación Médica para la Prevención de la Guerra (MAPW) - el miembro asociado australiano de Organización Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear - dijo: "El descubrimiento de la falla señala la falta de inspección en el proceso de aprobación del emplazamiento, y en el del proyecto mismo, en general. Como MAPW no se cansa de repetir, existen alternativas mejores y más seguras".
El Dr. Bill Williams de MAPW, quien participó el año pasado en una investigación conducida por ARPANSA sobre la solicitud de la licencia para construir el nuevo reactor, dijo: "Si un reactor se asienta sobre una falla, se corre el riesgo de que se dañe su contención, y se provoque la liberación de radiación en los alrededores. No se puede asentar un reactor sobre una falla".
El Dr. Williams agregó que "los defectos del terreno no son nada comparados con los del argumento que se esgrime para justificar la necesidad de construir el reactor. Australia debería centrar la investigación y el desarrollo en las opciones alternativas para producir isótopos necesarios para la medicina nuclear".
La senadora Natasha Stott Despoja, líder de los demócratas de Australia, dijo en respuesta al descubrimiento de las fallas: "El hecho de que esta información básica no fuera hallada en el largo proceso de estudio y aprobación, que obviamente resultó ser bastante ineficaz, produce un acentuado descreimiento. Se le dijo a la comunidad de Australia que la seguridad y la salud son temas de primordial importancia, aunque la realidad demuestra lo contrario. El proyecto en Lucas Heghts probablemente es uno de los emprendimientos peor dirigidos de Australia".
Peter Russell, vocero de ANSTO, dijo que "el nuevo reactor se construirá sobre el mismo emplazamiento, no existen dudas de eso". Peter McGauran, ministro de ciencia, agregó: "Estos problemas serán resueltos rápidamente, para proceder con el proyecto cuanto antes. ... Todo se hizo ciñéndose estrictamente a las reglas, y este contratiempo fue totalmente impredecible".
ARPANSA todavía no descartó la posibilidad de que el reactor sea construido en el emplazamiento actual. John Loy dijo: "Todavía no se conoce la era geológica en la que se produjo la falla y la longitud y profundidad de la misma. Hasta que no se disponga de más información, resulta prematuro emitir juicios acerca de las implicaciones que tiene el emplazamiento y el diseño para el reactor de investigación de reemplazo. ... Para que ANSTO obtenga mi aprobación de la licencia de construcción, se deberá primero discutir algunos puntos pendientes referentes a la seguridad del reactor. Por lo tanto, ANSTO no podrá poner los cimientos para la construcción hasta que no dé mi aprobación".
Una vez que IGNS complete su informe sobre las fallas, ARPANSA lo hará analizar en detalle, posiblemente por la Oficina de Estudios Geológicos de Australia.
La falta de independencia de ARPANSA constituyó la manzana de la discordia en los debates acerca del proyecto del nuevo reactor. Helen Garnett, secretaria general de ANSTO, estuvo directamente involucrada en la selección del secretario general de ARPANSA. Por otra parte, ANSTO y ARPANSA están comunicados por una "puerta giratoria": seis ex miembros del equipo de ANSTO ahora trabajan para ARPANSA.
Si desea más información acerca del debate sobre del reactor en Lucas Heights, visite el sitio web www.geocities.com/jimgreen3.
Fuente y contacto: Jim Green, 18 Rose St, Chippendale, NSW 2008, Australia Tel +61 2 9211 0805