publicado por el Monitor Nuclear de WISE/NIRS el 3 de mayo de 2002

Davis-Besse: partículas radioactivas, "solución con parches"


Se desató un nuevo escándalo en relación con la central nuclear Davis-Besse, la cual todavía no se recuperó del impacto producido por el descubrimiento de un agujero en la tapa del reactor (ver El Monitor Nuclear de WISE/NIRS 565.5385, "A milímetros del desastre"). Partículas radioactivas de combustible nuclear fueron halladas en diversos lugares incluyendo una habitación de hotel. Mientras tanto, la compañía First Energy propone una "solución con parches" al problema del agujero en la tapa del reactor - un incidente que se describió como "el roce más cercano al desastre desde el accidente en Three Mile Island de 1979".

(567.5401) WISE Ámsterdam - Un total de 13 partículas radioactivas fueron "encontradas en cuatro individuos, en su ropa, su hogar y en las habitaciones de un hotel", según la Comisión de Regulación Nuclear de EEUU (NRC). La actividad de las partículas oscilaba entre 2 y 80 nanocurios.

Una investigación realizada por la NRC descubrió que uno de los tres dispositivos utilizados para someter a una revisión a los trabajadores de la planta había sido activado para llevar a cabo un recuento de la radiación del cuerpo entero, en lugar de detectar partículas radioactivas. Esto pone en duda si se dejaron escapar más partículas del lugar.

La primer partícula fue hallada el 22 de marzo, cuando un trabajador se presentó en otra central nuclear, en Oconne, Carolina del Sur. Cuando éste ingresó, sonaron los monitores de radiación, y después el personal de la planta supo que el trabajador había estado recientemente en Davis-Besse.

Luego se encontraron en Oconee partículas en la ropa de otros dos trabajadores, quienes habían estado con anterioridad en Davis-Besse. Tras una investigación más exhaustiva, se descubrieron partículas en un hotel en Port Clinton, Carolina del Sur, y en la casa de un empleado en Lynchburg, Virginia.

También se encontró una partícula radioactiva en el zapato de un cuarto trabajador que había llegado a la central nuclear Comanche Peak - cerca de Fort Worth, Tejas- después de haber trabajado en Davis-Besse.

Los cuatro trabajadores son empleados de Framatome ANP, la compañía de servicios de energía nuclear formada por la fusión de las divisiones nucleares de Framatome y Siemens.

Arreglo con "parches"
El plan de reparación de FirstEnergy se describió como un arreglo con "parches". Básicamente, la idea consiste en ahuecar la zona dañada e insertar una placa de acero inoxidable de 300 a 400 libras. Tres tubos de las barras de control serán sellados, mientras que éstas se trasladarán a otro sitio. La placa de acero será soldada por robots. Se calcula que el coste del plan de reparación será de 16 millones de dólares.

Bastante sorprendente resulta el hecho de que la placa que FirstEnergy planea colocar es incluso más delgada que la tapa misma del reactor(!). Independientemente de la cuestión de que esta zona de la tapa quede debilitada, se dejará en el exterior del núcleo del reactor una "zanja" que sería el lugar ideal para que se acumule ácido bórico, en caso de que se produzcan más escapes. Aunque la placa de acero inoxidable resistirá el ácido bórico, el metal que rodea la tapa del núcleo del reactor, ciertamente, no lo hará.

Respecto a la propuesta de colocar esta "capa más delgada", Jan Strasma, de la oficina de Asuntos Públicos de NRC, dijo: "No sé en qué se basa la elección de la compañía". La NRC debe revisar los planes de reparación, antes de decidir si le permitirá a la compañía de servicios continuar con los mismos.

Daniel F. Ford, quien desde 1971 a 1979 fue director ejecutivo de la Unión de Científicos Comprometidos, se refirió a la propuesta como un "parche de acero". Dijo que los problemas subyacentes a Davis-Besse son legendarios: "La Comisión de Regulación Nuclear le permitió a Davis-Besse funcionar año a año, aún teniendo documentado su mal mantenimiento".

Causas aún desconocidas
El "Informe del Análisis de las Causas Principales" del 18 de abril, que cuenta con 170 páginas y fue presentado por FirstEnergy ante la NRC, todavía "deja abierta cuestiones claves"- según la revista Nucleonics Week -. La fisura que provocó los escapes en los tubos de las barras de control ya se conocía hace años (ver WISE News Communique 553.5309, "US: NRC ignores widespread safety flaw for decade" [Discúlpenos, solamente está disponible en inglés]). El agua que goteaba del reactor se evaporó, permitiendo que el ácido bórico se acumulara en la tapa del reactor.

No obstante, FirstEnergy no dejó en claro qué sucedió después en este incidente sin precedentes. Todo lo que pudieron ofrecer fue una lista de siete posibles mecanismos por los que se llegó a la corrosión que hizo un gran agujero en un tubo de las barras de control y otro más pequeño en otro tubo.

El ex-miembro de la comisión de la NRC, Victor Gilinsky, fue más franco: "La industria nuclear de EEUU acaba de tener su roce más cercano con el desastre desde el accidente en Three Mile Island de 1979". Señaló que el agujero en un reactor era considerado un incidente tan improbable que nunca se estudió como parte de la seguridad del reactor. Se refirió a las afirmaciones públicas de la NRC como un signo de "fracaso para enfrentar la realidad", y señaló que la NRC le dio a Davis-Besse un alto puntaje en sus clasificaciones trimestrales justo antes del incidente.

Mientras que FirstEnergy continúa proponiendo emparchar el reactor , sin conocer todos los detalles de lo que realmente sucedió, debemos preguntarnos cuánto tiempo transcurrirá antes de que se produzca otro accidente "imposible" en una planta nuclear. Los que financian a la industria nuclear deberían hacerse la misma pregunta.

Fuentes:

Contacto: NIRS


- | -
-
  inicio > boletín > buscar > quiénes somos > vínculos > contenido  
-
- - -